Conflictos sociales provocarán una caída del PIB de hasta el 1% en 2026, prevé el Gobierno

Las recientes protestas y cortes de rutas han descarrilado la proyección de crecimiento para este año, desplazando las metas económicas hacia terreno negativo según estimaciones del Ministerio de Economía.

Las protestas sociales y las medidas de presión registradas a mediados de año tendrán un impacto directo en el desempeño económico nacional. El Poder Ejecutivo prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) registrará una contracción de entre el 0,7% y el 1% este 2026 como consecuencia de los bloqueos de carreteras entre mayo y junio, aunque confía en mantener la inflación en un solo dígito al cierre de la gestión, según señaló el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, en entrevista con la agencia EFE.

De acuerdo con la autoridad, la actividad económica mostraba una recuperación muy acelerada hasta mayo, un escenario positivo tras el balance de 2025, año que concluyó con un déficit fiscal del 12%, una inflación del 21% y un decrecimiento del PIB ligeramente superior al 1%.

Espinoza precisó que el escenario previsto inicialmente para 2026 apuntaba a un crecimiento nulo de entre 0 y 0,5%, meta que resulta inviable en la coyuntura actual. El ministro enfatizó que el país enfrentará un crecimiento negativo de entre 0,7 y 1%, señalando que esa cifra representa el costo directo de los 53 días de bloqueos de caminos.

Respecto al mercado cambiario, la autoridad explicó que la publicación desde diciembre de un valor referencial del dólar frente al boliviano sirvió para contener el mercado paralelo y estabilizar la divisa entre los 9 y 10 bolivianos. Esta acción favorecía la contención del índice de precios al consumidor, que habría ingresado a un rango de un solo dígito a finales de mayo de no ser por los conflictos.

Durante el primer cuatrimestre, las cuentas nacionales exhibían un superávit fiscal acumulado de 0,5% y un balance comercial positivo superior a los 1.300 millones de dólares, con la minería actuando como motor principal. No obstante, las siete semanas de interrupciones viales promovidas por sectores que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz terminaron por frenar el proceso de desinflación.

Asimismo, las movilizaciones provocado una caída cercana al 11% en los ingresos anuales de las familias y generarán distorsiones en las cadenas de producción de alimentos en el mediano plazo. Pese a estas presiones, el Ejecutivo mantiene la previsión de cerrar el año con una inflación entre el 7 y 9% —a pesar de que el Presupuesto General del Estado 2026 contemplaba un 14%— y sostener el déficit fiscal en un 9%.

Finalmente, el titular de Economía diferenció el contexto actual de periodos pasados, indicando que antes el volumen de exportación de gas natural amortiguaba las pérdidas por protestas, mientras que hoy la economía depende del sector productivo. En total, se calcula que las recientes medidas de fuerza causaron un perjuicio económico superior a los 3.000 millones de dólares.