
Los conductores del transporte público que cubren el trayecto entre La Paz y El Alto manifestaron que actualmente solo logran trabajar tres días a la semana debido a las prolongadas filas que deben realizar para conseguir diésel.
A esta problemática se añade la subida en el precio de los repuestos y neumáticos para sus motorizados, lo que complica aún más la operatividad del sector.
De acuerdo con los choferes, las autopartes han llegado a costar el doble debido al alza de la divisa estadounidense. En el caso de las llantas, su valor subió de 930 bolivianos a más de 1.700 bolivianos la unidad.
Por este motivo, el sector solicitó al Gobierno nacional que adopte medidas urgentes para regularizar la distribución de diésel en las estaciones de servicio de la sede de Gobierno.
Los trabajadores del volante reportaron que en la jornada el combustible no llegó a los surtidores, por lo que aguardan una solución definitiva por parte del Ejecutivo para normalizar su labor.
