La Paz vive la majestuosa Entrada del Gran Poder entre devoción, colorido y tradición folclórica

Miles de bailarines y músicos desplegaron su fe y arte en las calles paceñas durante la jornada central de la Festividad del Señor Jesús del Gran Poder, evento reprogramado tras conflictos sociales que genera un notable dinamismo económico y cultural en Bolivia.

La Festividad del Señor Jesús del Gran Poder celebró su día principal este sábado mediante la habitual Entrada Folclórica, un hito que congrega fe, tradición y cultura en la urbe paceña. Este acontecimiento estaba previsto originalmente para finales de mayo, pero atravesó una reprogramación debido a los 53 días de bloqueos que afectaron al país.

De acuerdo con datos oficiales, la Entrada cuenta con la presencia de 74 fraternidades, más de 95.000 folcloristas y alrededor de 35.000 músicos. Este multitudinario despliegue llena las arterias de la ciudad con morenadas, caporales, diabladas, tinkus, kullawadas, salays, tobas, sayas y otros ritmos tradicionales del patrimonio cultural boliviano.

Para los participantes, la manifestación trasciende el baile, pues constituye la culminación de varios meses de ensayo y el cumplimiento de una promesa de fe asumida con la sagrada imagen del Señor Jesús del Gran Poder.

En el fondo de cada atuendo confeccionado, ritmo y paso reposan valiosas vivencias familiares, costumbres heredadas y una devoción espiritual que se reafirma de forma anual.

Las proyecciones del Viceministerio de Culturas calculan un movimiento económico de aproximadamente 21 millones de dólares, lo que impulsa sectores clave como el bordado, la confección de trajes, la música, la gastronomía, la hotelería, el transporte y el comercio local.

Esta celebración, distinguida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, ratifica su posición como una de las manifestaciones más trascendentales del país, en la que la espiritualidad y la riqueza folclórica marchan al mismo compás.