9 de septiembre de 2026

Crisis en el Supremo de Brasil: juez suspende de forma preventiva al director de la Policía Federal

A pocas semanas de las elecciones presidenciales, el magistrado André Mendonça apartó temporalmente al jefe policial Andrei Rodrigues tras acusar a la institución de espionaje ilegal, en un caso vinculado a un esquema de fraude financiero que salpica tanto a jueces de la corte como a actores políticos.

Un magistrado del Supremo Tribunal de Brasil determinó este martes la suspensión preventiva del director de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, en el marco de una crisis institucional inédita dentro del máximo tribunal a menos de un mes de los comicios presidenciales. La disputa interna, provocada por una investigación referida a una compleja red de fraude, repercute directamente en la campaña electoral de octubre, en la cual el mandatario izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva competirá por la reelección contra el postulante de derecha Flávio Bolsonaro.

El conflicto aumentó en intensidad la semana pasada tras publicarse un informe policial con intercambios del banquero Daniel Vorcaro hacia un contacto vinculado al juez Alexandre de Moraes. En ellos, Vorcaro procuraba ayuda para esquivar una investigación que derivó en su arresto en noviembre por sospechas de un millonario desvío de fondos a través del hoy extinto Banco Master. Dicha información fue difundida bajo orden del juez André Mendonça, responsable del litigio del caso Master.

Frente a acusaciones cruzadas en las que Moraes señaló a Mendonça por abuso de autoridad y afinidad política, Mendonça replicó denunciando haber sido víctima de espionaje clandestino por la Policía Federal y dispuso la salida transitoria de Rodrigues. En su dictamen, Mendonça catalogó la vigilancia como “gravísima” y la comparó con la novela “1984” de George Orwell, sosteniendo que los reportes eran anónimos, carecían de solidez técnica y contenían elucubraciones sobre funcionarios públicos.

En respuesta, la Procuraduría General de la Unión (AGU) elevó una solicitud ante la presidencia del tribunal para dejar sin efecto la medida, señalando que la salida abrupta de Rodrigues compromete la función policial y propicia la desestabilización. Por su parte, el presidente de la corte, Edson Fachin, otorgó un plazo de tres días a Mendonça para argumentar sobre el reclamo, mientras que Marco Aurélio de Carvalho, coordinador jurídico de la campaña de Lula, censuró que se instrumentalicen los cargos estatales por conveniencias electorales.

El escenario también resiente fricciones políticas previas: Moraes encabezó el proceso que en 2025 sentenció a prisión al expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) por el intento golpista de 2022, mientras que Mendonça ingresó a la máxima instancia judicial designado por el exgobernante. Ante la medida reciente, Flávio Bolsonaro respaldó la suspensión decretada por Mendonça y aseveró en redes sociales que la institución policial debe perseguir al crimen y no a los contrincantes del oficialismo.

No obstante, la candidatura de Flávio Bolsonaro también se encuentra afectada por revelaciones del caso Master, dado que las fuerzas del orden investigan giros de sumas millonarias pedidos por el candidato a Vorcaro, supuestamente para un filme biográfico sobre su padre. Paralelamente, se indaga si esos recursos se desviaron hacia su hermano Eduardo Bolsonaro, radicado en Estados Unidos y sentenciado en territorio brasileño por coacción. En medio de la tensión, el director interino de la corporación, William Murad, refrendó su respaldo a Rodrigues, mientras que once jefes de división pusieron a disposición sus cargos denunciando influencias de corte político-electoral.