13 de septiembre de 2026

Morales sostiene que el Estado de excepción perdió efecto tras acuerdos del Gobierno ante bloqueos no intervenidos

El expresidente Evo Morales cuestionó el proyecto legislativo para prolongar el Estado de excepción en el país, manifestando que dicha medida no se aplica en los hechos debido a que las fuerzas del orden no intervinieron en recientes cortes de ruta, forzando a las autoridades a negociar.

El exmandatario Evo Morales cuestionó las deliberaciones en el Legislativo sobre una eventual prórroga del Estado de excepción en Bolivia, señalando que se suscitaron bloqueos carreteros sin la intervención policial ni militar, situación que derivó en que el propio Gobierno tuviera que entablar negociaciones para desactivar las protestas.

Durante su participación en un ampliado ordinario de la Federación Carrasco Tropical de Mujeres, transmitido por el medio RKC, Morales enfatizó que los efectivos del orden no despejaron las vías y que el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, tuvo que acudir a negociar, lo que a su juicio implica que la propia autoridad gubernamental desconoce la aplicación del Estado de excepción.

El dirigente político hizo referencia a las medidas de presión en la carretera Santa Cruz-Beni, sostenidas durante cuatro jornadas consecutivas por productores hasta alcanzar un convenio con el Ejecutivo sobre el decreto del diésel y la distribución de combustible. De igual forma, Morales mencionó el corte de ruta en Yapacaní, que conecta Santa Cruz con Cochabamba, el cual fue suspendido tras un acuerdo alcanzado entre Justiniano y los manifestantes.

Respecto a lo acontecido en Yapacaní, Morales aseveró que el ministro acudió al diálogo ante la falta de actuación de policías y militares, planteando si los uniformados fueron rebasados o se encuentran en una postura de repliegue. Asimismo, el expresidente advirtió un panorama más complejo debido a la falta de soluciones a las dificultades económicas actuales.

Por su parte, una comisión de la Cámara de Diputados aprobó el jueves un proyecto de resolución orientado a extender el Estado de excepción por 90 días adicionales, fundamentado en advertencias de nuevas movilizaciones y con la premisa de resguardar la reactivación económica. Esta prórroga se añadiría al periodo decretado vigente desde el 20 de junio.

Como antecedente, entre mayo y junio se registraron bloqueos viales durante siete semanas liderados por la Federación de Campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), apoyados por facciones afines a Morales para exigir la renuncia del mandatario Rodrigo Paz. Dicho escenario causó desabastecimiento de alimentos, carburantes y oxígeno medicinal en diversas urbes, dejando cuantiosas pérdidas y un saldo de 16 personas fallecidas, 13 de ellas por la imposibilidad de recibir auxilio médico oportuno.