
El representante oficial detalló que, en cumplimiento del decreto supremo, la nueva tarifa fijada en Bs 17,95 corresponde a las mejores condiciones de importación obtenidas. Asimismo, enfatizó que resultaba inviable adquirir el hidrocarburo a precios elevados en el exterior para comercializarlo barato localmente, permitiendo que ese margen favorezca a contrabandistas, ladrones y especuladores.
Frente al descontento por el deterioro del poder de compra, Gálvez aseveró que este se restituye mediante el trabajo y el abastecimiento de carburantes con el fin de dinamizar el aparato productivo y fomentar el empleo. Sin embargo, la autoridad evitó pronunciarse sobre los reclamos de diversos sectores que advierten que los ingresos son insuficientes ante el incremento en los precios de varios productos.
