
Frente al deterioro del predio, deportistas solicitaron la presencia de autoridades municipales para que inspeccionen el complejo e inicien las tareas de refacción necesarias. Uno de los jugadores señaló que existen numerosos huecos que provocan caídas continuas durante los partidos, complicando el desarrollo del juego.
A los reclamos se sumaron los propios vecinos de la zona, quienes advirtieron sobre el riesgo latente de sufrir lesiones en articulaciones como los tobillos a causa de la superficie destruida. Por este motivo, los habitantes del sector demandaron una pronta intervención para arreglar las instalaciones.
Consultado por Cazador Urbano sobre esta problemática, el alcalde de La Paz, César Dockweiler, evitó dar precisiones sobre los arreglos y demandó tolerancia a la ciudadanía: “Nos va a tomar mucho tiempo obtener a nuestra ciudad como todos queremos, pedimos un poco de paciencia”, declaró.
Mientras se esperan soluciones oficiales, los usuarios se ven en la necesidad de migrar hacia otros campos deportivos para proteger su integridad física y evitar posibles accidentes derivados del mal estado del terreno.
