Pugna por el control de la organización de Marset se intensifica tras crimen de piloto en Santa Cruz

La captura de un ciudadano colombiano, implicado en el seguimiento y posterior asesinato de un piloto de rally en el municipio de Warnes, ha permitido a las autoridades establecer nuevas hipótesis sobre la reestructuración de la banda que lideraba el uruguayo Sebastián Marset. Según las investigaciones, existe un interés marcado por tomar el control de la red criminal que permanece activa en territorio boliviano.
El comandante de la Policía, Jhenky Gómez, detalló este viernes que el extranjero detenido recibió un pago de 27.000 bolivianos por vigilar a la víctima, identificada como José Pedro R. La información recabada por el sospechoso era entregada a un tercero, quien presuntamente habría ordenado la ejecución del piloto para consolidar su mando dentro de la organización delictiva.
Las indagaciones señalan que el fallecido era un hombre de confianza y piloto privado de Marset, quien supuestamente también pretendía asumir el liderazgo del grupo. Al ordenar su muerte, el autor intelectual habría eliminado a un rival directo en la disputa por el poder, confirmando la teoría de una pugna interna entre diversas facciones que componen la estructura criminal.
Este escenario de violencia se suma a otros incidentes recientes, como el robo de una tonelada de sustancias controladas perteneciente a la red de Marset, ocurrido tras su salida del país. Se presume que el ataque contra el sujeto apodado ‘Cara de bebé’ fue una represalia para recuperar la mercancía perdida, lo que evidencia la inestabilidad y traiciones dentro de la organización.
