
En la víspera del Día del Trabajador, el jefe de Estado, Rodrigo Paz, afirmó que su gestión entra en un sexto mes decisivo. Con la consolidación de las autoridades subnacionales electas, el mandatario aseguró que se inicia una fase estratégica para la recuperación nacional. En este contexto, confirmó el envío de un conjunto de leyes a la Asamblea Legislativa Plurinacional y la organización de una gran cumbre de unidad.
Paz enfatizó que el 1 de mayo marcará un punto de inflexión en la historia reciente de Bolivia. Durante su intervención, el presidente subrayó que tras los comicios, el país cuenta con el equipo necesario para superar las dificultades. Por ello, anunció que extenderá invitaciones a legisladores y representantes de diversas fuerzas políticas para articular esfuerzos conjuntos, bajo la premisa de que la cooperación institucional es el mandato principal de las urnas.
