Berlín y la Alianza Atlántica abogan por mayor soberanía militar tras anuncio de Washington

El repliegue de fuerzas estadounidenses en territorio alemán, confirmado recientemente por el Pentágono, obliga a Europa a replantear su estrategia de seguridad en un contexto de tensiones diplomáticas con la administración de Donald Trump.

Tras el anuncio de la salida de 5.000 efectivos militares de Estados Unidos destinados en suelo germano, Alemania y la OTAN reafirmaron la necesidad de potenciar la autonomía defensiva del continente europeo. Esta decisión, comunicada oficialmente por el Pentágono el pasado viernes, supone un nuevo distanciamiento en los vínculos transatlánticos, los cuales han sufrido un desgaste progresivo tras el retorno de Donald Trump a la presidencia.

La reducción de personal militar equivale aproximadamente al 15% de los 35.000 soldados estadounidenses que operan actualmente en Alemania. A pesar del impacto, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, intentó minimizar la trascendencia del anuncio, señalando que la retirada de tropas de Europa y Alemania era una medida que ya se preveía dentro de los planes estratégicos de la potencia norteamericana.

Pistorius enfatizó, a través de un comunicado remitido a la agencia AFP, que los países europeos tienen el deber de asumir una mayor carga de responsabilidad en su propia seguridad regional. Por su parte, la vocería del Pentágono detalló que el proceso de repliegue de los efectivos debería concluirse en un periodo estimado de seis a doce meses.