
Los delegados del magisterio expresaron su indignación ante el aviso de las autoridades educativas sobre la aplicación de descuentos salariales para quienes se ausenten de las aulas. Wilson Velásquez, dirigente del sector, afirmó que la toma de la Dirección Departamental de Educación (DDE) es una respuesta directa al amedrentamiento que denuncian estar sufriendo.
El representante calificó como una irresponsabilidad del Ministerio de Educación asegurar que las labores escolares son normales, argumentando que dicha postura pone en riesgo la integridad física de los estudiantes durante las jornadas de protesta.
Asimismo, el sector cuestionó que la convocatoria al diálogo haya sido programada para el día posterior al paro nacional. Según los maestros, esta invitación debió realizarse con antelación para evitar la escalada del conflicto y las medidas de presión actuales.
Velásquez recordó que la movilización responde a su pliego petitorio y criticó la falta de predisposición gubernamental para hallar soluciones. Aseguró que citar a una reunión después de la medida de fuerza es una acción irresponsable que afecta al sistema educativo.
