Crisis social en Bolivia: Las claves detrás de la ola de protestas y bloqueos de caminos

La actual conflictividad social en Bolivia amalgama una serie de peticiones sectoriales y económicas, tales como mejoras en los sueldos, el suministro regular de carburantes y la anulación de normativas específicas. A esto se suma la demanda política de renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien cumple seis meses de gestión enfrentando movilizaciones de campesinos, indígenas, maestros, mineros y transportistas.
Estas agrupaciones, identificadas previamente como aliadas de Evo Morales, iniciaron sus medidas de presión a finales de abril con paros de 24 horas y marchas. Por su parte, la Central Obrera Boliviana (COB) convocó a una huelga general indefinida a partir del 4 de mayo, aunque la convocatoria no ha logrado un acatamiento total en el territorio nacional.
Uno de los focos de conflicto involucró a los indígenas de la Amazonía, quienes tras una marcha de 24 días desde Pando y Beni, llegaron a la sede de Gobierno para exigir la anulación de la Ley 1720. Esta norma, que permitía la reclasificación de propiedades para acceder a créditos, fue rechazada por los campesinos ante el temor de perder sus tierras, pese al apoyo del empresariado cruceño; finalmente, la ley fue abrogada esta tarde.
En el altiplano, la Federación ‘Tupac Katari’ encabeza los bloqueos en las rutas del norte de La Paz. El dirigente Jaime Condori manifestó que el sector ya no busca diálogo, sino la salida del mandatario. Ante esto, el vocero oficial José Luis Gálvez denunció un proceso conspirativo y ratificó que Paz se mantendrá en el cargo, respetando el voto que lo eligió el 8 de noviembre de 2025.
En el ámbito laboral, Mario Argollo, líder de la COB, presentó un pliego de 211 puntos exigiendo un incremento salarial del 20 % y la protección de empresas estatales. No obstante, el Ejecutivo calificó el pedido como inviable debido a las proyecciones económicas que prevén un decrecimiento de entre 3,2 % y 3,3 % para la presente gestión.
El sector educativo, que aglutina a 174.000 afiliados, también mantiene su protesta por el mismo porcentaje de aumento salarial. Si bien el Gobierno logró una tregua con el sector urbano para continuar las negociaciones en otras áreas, los maestros rurales persisten en sus movilizaciones callejeras en la ciudad de La Paz.
Por otro lado, una columna de seguidores de Evo Morales partió desde Caracollo hacia La Paz para manifestarse contra las reformas estatales y pedir la dimisión de Paz. Esta movilización ocurre en el marco de una orden de aprehensión contra el exjefe de Estado, investigado por un presunto caso de trata agravada de personas que dataría de los años 2015 y 2016.
Finalmente, el panorama se complica con las advertencias de los choferes paceños, quienes reclaman por la mala calidad de los carburantes, y de los mineros cooperativistas. Estos últimos han amenazado con sumarse a los bloqueos si no se garantiza la provisión de combustible y material explosivo indispensable para su actividad productiva.
