Gobierno boliviano moviliza a la fuerza pública para despejar las carreteras del país

Tras los incidentes violentos registrados en La Paz, el vocero oficial José Luis Gálvez confirmó este jueves que la administración estatal comenzó el despeje de las vías obstruidas por diversos sectores sociales. Estos cercos han impedido la distribución de alimentos, oxígeno y suministros médicos esenciales en el territorio nacional.
Durante su comparecencia ante los medios, Gálvez aseguró que las fuerzas del orden ya ejecutan los operativos de desbloqueo, manifestando que los efectivos están comprometidos con la defensa de la democracia y el orden constitucional.
El portavoz gubernamental vinculó directamente las movilizaciones con dirigentes del Chapare, a quienes acusó de intentar recuperar el control político mediante acciones de presión. Según la autoridad, estos grupos buscan desestabilizar el país para retornar al poder por la vía de la fuerza.
Gálvez fue enfático al señalar que el Estado no permitirá que Bolivia permanezca bajo el asedio de actores políticos que, según su declaración, mantienen vínculos con actividades ilícitas. Advirtió que los responsables de estas acciones deberán rendir cuentas ante el sistema judicial por conspiración.
Cabe recordar que el comandante de la Policía Boliviana, general Mirko Sokol, adelantó el pasado miércoles que se realizarían intervenciones en las rutas, mencionando una coordinación estratégica con las Fuerzas Armadas para asegurar el libre tránsito en las carreteras afectadas.
De acuerdo con el reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) actualizado a las 21:30, persisten 26 puntos de bloqueo activos en el país. Las interrupciones se localizan principalmente en los departamentos de La Paz, Oruro, Beni y Santa Cruz.
