
Durante las últimas horas de este jueves, diversos camiones cisterna con carburantes lograron abandonar las instalaciones de Senkata de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en El Alto, con destino a las estaciones de servicio paceñas. La intervención de los efectivos policiales fue clave para habilitar las rutas que permanecían obstruidas y garantizar el tránsito de los motorizados.
Cerca de las 21:30, uno de los vehículos de alto tonelaje arribó al surtidor ubicado en la avenida Montes para iniciar la distribución a los choferes que aguardaban en largas columnas. Previamente, hasta las 19:30, se reportó que al menos siete cisternas ya habían iniciado su descenso hacia la sede de gobierno.
Esta situación replica lo acontecido la noche del miércoles, de acuerdo con los reportes oficiales, oportunidad en la que un contingente de aproximadamente 70 cisternas con diésel y gasolina partió desde la misma planta alteña para reforzar el abastecimiento de la población.
Al respecto, el comandante de la Policía de El Alto, Fernando Rojas, detalló que no se requirió emplear la fuerza pública para liberar los accesos a Senkata. La labor policial se limitó a limpiar el camino y establecer un cordón de seguridad que resguardara la salida de los camiones.
La urbe alteña vivió este jueves protestas con cortes de ruta impulsados por sectores que demandan la dimisión del presidente Rodrigo Paz. Los manifestantes concentraron sus medidas de presión en sectores estratégicos como la zona de la Ceja, manteniendo la tensión en la jornada.
