Decomisan en Chile un millonario cargamento de madera contaminada con droga presuntamente de origen boliviano

Las autoridades chilenas interceptaron un masivo contrabando de sustancias ilícitas camufladas en productos de exportación forestal, cuyo destino final abarcaba terminales portuarias de Europa, Norteamérica y Oceanía.

Este lunes, un esfuerzo coordinado entre la Fiscalía, la Armada y el servicio de Aduanas de Chile permitió la incautación de más de 100 toneladas de sustancias controladas ocultas en cargamentos de madera. Las tareas de intercepción se concentraron en las terminales portuarias de Arica, San Antonio y Valparaíso.

La intervención es el resultado de una indagación que se extendió por seis meses. En este periodo, según informes de CNN Chile, se identificaron 45 contenedores con origen en Bolivia que transportaban productos forestales sometidos a un proceso químico para impregnarlos con clorhidrato de cocaína y ketamina.

El objetivo de la organización criminal era emplear el territorio chileno como un puente logístico hacia mercados internacionales. Las pesquisas determinaron que los cargamentos ilícitos debían distribuirse en 14 puertos de diversos continentes, con especial énfasis en Europa, Estados Unidos y Oceanía.

El fiscal regional de la zona, Mario Carrera, detalló que el hallazgo de cada contenedor no respondió a una casualidad, sino que fue la consecuencia directa de una planificación investigativa rigurosa que finalmente arrojó resultados positivos.

En cuanto a las personas implicadas, Carrera declaró al medio La Tercera que se mantiene una estrecha cooperación con el Ministerio Público boliviano. Añadió que las autoridades de Bolivia ya han ejecutado aprehensiones basadas en reportes de inteligencia compartidos sobre firmas sospechosas y nombres recurrentes bajo sospecha.

Finalmente, el reporte del portal Publimetro destaca que los cargamentos procedían de territorio nacional y que, de acuerdo con proyecciones iniciales, el valor de la mercadería ilegal incautada podría superar los 8.300 millones de dólares en sus destinos finales de consumo.