Pérdidas por bloqueos superan los 2.500 millones de dólares y el sector industrial demanda aplicar estado de excepción

La Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Cochabamba advierte sobre una crítica situación económica debido a los conflictos sociales en el país, señalando que la falta de insumos y el cierre de rutas han forzado la paralización del 70% de las industrias afiliadas.

Tras 40 días de conflictos sociales y bloqueos de carreteras en el territorio nacional, la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Cochabamba (ICAM) alertó que estas medidas de presión han provocado pérdidas que superan los 2.500 millones de dólares a nivel país, además de poner en riesgo de cierre definitivo a diversas unidades productivas.

Wildo Dolz, presidente de la ICAM, detalló que el impacto económico global ya sobrepasa los 2.500 millones de dólares en estos 40 días de movilizaciones, de los cuales 25 afectaron directamente a Cochabamba. El representante empresarial advirtió que el 70% de las industrias han paralizado sus operaciones debido a la falta absoluta de materias primas e insumos esenciales.

De acuerdo con los registros de la entidad gremial, las operaciones de comercio exterior están completamente suspendidas; el sector solía registrar importaciones por un valor de 28 millones de dólares y exportaciones que alcanzaban los 25 millones de dólares, flujos que hoy se encuentran totalmente interrumpidos por el conflicto.

Dolz lamentó la situación señalando que la inactividad mantiene a los productores de manos atadas y advirtió que el sector se encuentra al borde de un lockout patronal, lo que implicaría un cese total de actividades y el inminente cierre de empresas ante la imposibilidad de producir.

Aunque el personal lograba acceder a las plantas de producción, el dirigente explicó que la falta de vías expeditas impidió la distribución de sus productos, provocando un desabastecimiento total de insumos y la consecuente paralización forzosa de la producción al quedarse sin mercados de destino.

Ante este escenario, el titular de la ICAM manifestó su profunda preocupación y reveló que, para mitigar el impacto en el empleo, se ha optado por otorgar vacaciones colectivas y aplicar otras medidas paliativas, con la esperanza de que las autoridades y sectores en conflicto hallen una solución en el corto plazo.