Cabildo paceño demanda declarar estado de excepción ante el anuncio de nuevas movilizaciones hacia la sede de Gobierno

Este miércoles, Bolivia ingresará al día 41 de bloqueos de carreteras en una jornada marcada por el anuncio de marchas que descenderán desde la urbe alteña hacia la sede de Gobierno. Este escenario se desarrolla bajo una creciente tensión social y fuertes presiones para que el Órgano Ejecutivo decrete un estado de excepción ante la aguda crisis y el desabastecimiento que asfixian al occidente del país.
En este contexto, un cabildo ciudadano realizado este martes en la plaza San Francisco exigió formalmente la activación de medidas de excepción. Los participantes argumentaron que la persistencia de las protestas y el cierre de rutas continúan golpeando la economía de las familias, que enfrentan severas dificultades para acceder a alimentos, medicamentos y servicios básicos.
La presión social coincide con el arribo a El Alto de delegaciones campesinas procedentes de Cochabamba, Potosí y Oruro durante esta jornada. Estos sectores tienen previsto marchar hacia la ciudad de La Paz este miércoles, en cumplimiento de una convocatoria emitida por organizaciones afines al movimiento campesino.
Por su parte, la Iglesia Católica también se pronunció sobre la crisis a través del arzobispo de La Paz, quien sugirió la viabilidad de declarar un estado de excepción regionalizado con especial atención en la zona del Chapare.
