Prensa de Irán reporta que el preacuerdo con Estados Unidos se encuentra en su fase de cierre

El portavoz de la Cancillería iraní, Ismail Bagaei, confirmó que los puntos centrales del documento están prácticamente consensuados, tras el anuncio de Donald Trump sobre un pacto para resolver el conflicto.

El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Ismail Bagaei, informó la víspera que las secciones fundamentales del documento están prácticamente concluidas. Estas declaraciones se dieron poco después de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, comunicara el alcance de un histórico pacto para solucionar el diferendo con el país persa, cuya redacción final se completaría en el transcurso de las siguientes jornadas.

Al respecto, la agencia estatal IRNA remarcó que Teherán mantiene inalterables sus condiciones innegociables. De esta manera, el memorando actual no contempla consensos sobre el programa nuclear ni la suspensión de las sanciones de Washington, aspectos que se postergarán para una nueva ronda de tratativas que iniciará en un periodo de 60 días.

En este nuevo espacio de diálogo también se incorporaría el debate sobre la reparación económica a Irán por los perjuicios ocasionados durante las hostilidades.

Asimismo, la firma de la República Islámica está condicionada a que el documento garantice la regularización del tránsito por el estrecho de Ormuz una vez concluido el conflicto, el cese del bloqueo de Estados Unidos, el fin de los ataques israelíes en Líbano y una garantía explícita para desbloquear los fondos iraníes retenidos, exigiendo que parte de estos activos sean liberados de forma inmediata.

De acuerdo con las previsiones de IRNA, si se concreta la rúbrica de este entendimiento inicial y las posteriores conversaciones de dos meses resultan favorables, el convenio definitivo se ejecutará de manera progresiva y bajo un cronograma estructurado.

No obstante, el medio oficialista advirtió que Irán asume este proceso bajo un escenario de absoluta desconfianza hacia su contraparte, asegurando estar listos para responder ante cualquier eventual incumplimiento. El reporte concluye señalando que la firma del cese de hostilidades no es una garantía absoluta de cumplimiento por parte de Washington y Tel Aviv.