Aspectos clave para comprender los alcances del Estado de excepción en el territorio nacional

El Gobierno boliviano aclaró el impacto de la medida sobre los servicios y actividades cotidianas, enfatizando que el propósito central es restituir las garantías y la libertad de la ciudadanía.

Luego de la declaración de la medida de emergencia en el país, el Órgano Ejecutivo socializó una serie de precisiones para la ciudadanía. En su intervención, el mandatario Rodrigo Paz aclaró que esta determinación no pretende coartar el día a día de los bolivianos, sino que su propósito fundamental es «devolverle la libertad a la gente».

A pesar de las regulaciones que acompañan a esta disposición, la Presidencia enfatizó que diversas actividades cotidianas no experimentarán modificaciones ni suspensiones en su desarrollo habitual.

En primer lugar, se confirmó que no se procederá al cierre de actividades comerciales. Tanto los establecimientos formales como los informales, además de los mercados populares, mantendrán su funcionamiento regular en todo el territorio.

Asimismo, se descartó la aplicación de una ley seca a nivel nacional. La comercialización y el consumo de bebidas alcohólicas únicamente sufrirán restricciones específicas en aquellas zonas donde se registren bloqueos, enfrentamientos o disturbios violentos.