Colombia define su futuro político en un polarizado balotaje presidencial

La ciudadanía colombiana asiste a las urnas para decidir entre el abogado derechista Abelardo de la Espriella, quien lidera las encuestas con propuestas de seguridad drásticas, y el senador izquierdista Iván Cepeda, en un proceso determinante para la paz interna y las relaciones con Washington.

La ciudadanía colombiana acude a las urnas este domingo para definir la presidencia entre un postulante de extrema derecha respaldado por Donald Trump y un legislador de izquierda alineado con el oficialismo. Este balotaje resulta crucial para el futuro del proceso de paz y los vínculos diplomáticos con Washington.

De acuerdo con los sondeos previos, Abelardo de la Espriella, un acaudalado jurista de 47 años que ha ganado popularidad gracias a su férreo discurso contra las guerrillas, encabeza las preferencias electorales frente a la izquierda gobernante de Gustavo Petro.

Con una diferencia mínima, se ubica el filósofo y experimentado congresista Iván Cepeda, de 63 años, quien cuenta con el respaldo de los sectores populares beneficiados por la reducción de la pobreza, el incremento del salario mínimo y el descenso del desempleo.

«Ninguno es capaz de solucionar el problema de la violencia», manifestó Hermes Ortega, un productor agrícola y guía turístico de la región de Putumayo, visiblemente afectado por el impacto del conflicto en el turismo local.

El proceso electoral se iniciará a las 08:00 hora local (13:00 GMT) con el sufragio del mandatario Petro en Bogotá, extendiéndose hasta las 16:00 (21:00 GMT), previéndose la difusión de resultados oficiales pocas horas después del cierre.

Aunque el pacto de paz de 2016 con las FARC trajo un periodo de tranquilidad, la actual campaña ha estado ensombrecida por la violencia de grupos armados, ataques con drones explosivos y el asesinato de un candidato a la presidencia.

De la Espriella responsabiliza directamente a Petro, a quien califica como «jefe de la mafia», e incluso ha advertido con promover acciones judiciales en su contra ante la justicia estadounidense.

El abogado, conocido popularmente como «El Tigre» y poseedor de doble nacionalidad (colombiana y estadounidense), planea solicitar el apoyo de Estados Unidos e Israel para ejecutar una ofensiva militar de 90 días contra las agrupaciones irregulares mediante bombardeos y fumigación de cultivos ilícitos.

El candidato de derecha rechaza de manera categórica las negociaciones que Petro mantuvo con las bandas armadas, las cuales, según analistas, solo sirvieron para que estas organizaciones expandieran su control territorial y financiero.

Por su parte, Cepeda, hijo de un líder de izquierda asesinado en 1994, posee una trayectoria dedicada a la defensa de las víctimas y la estructuración de la «paz total», aunque se ha mostrado abierto a revisar la estrategia actual de pacificación.

Ante la imposibilidad constitucional de reelegirse, Petro busca consolidar la presencia de la izquierda en el poder, respaldado por gestiones afines en México y Brasil, frente a una corriente conservadora que toma fuerza en Argentina, Chile, El Salvador y Ecuador.

Protegido por una cabina de cristal blindado, De la Espriella ha consolidado un fenómeno político de corte nacionalista y populista, combinando símbolos patrios con una ostentosa vida personal que exhibe abiertamente.

«Conecta con un electorado que ya está muy cansado de la inseguridad y necesita soluciones de choque», explicó la analista Luisa Lozano, de la Universidad de La Sabana, aludiendo también a su perfil de empresario exitoso.

Entre sus propuestas destacan el libre porte de armas, la construcción de cárceles de máxima seguridad, la explotación petrolera mediante fracking y la posibilidad de dolarizar la economía nacional, pese a los cuestionamientos de sus detractores por su historial como defensor de paramilitares.

La relación bilateral entre Colombia y Estados Unidos, históricamente estrecha en materia militar, ha experimentado tensiones significativas desde los cruces verbales entre Donald Trump y el presidente Gustavo Petro.

Mientras Trump ha catalogado a Cepeda de «marxista de izquierda radical», el senador colombiano sostiene que el país no será una colonia norteamericana, siendo además reconocido por llevar a juicio al exmandatario derechista Álvaro Uribe.

«Es un día decisivo para el país», expresó con preocupación Juan Alberto Martínez, un asesor financiero de 51 años residente en Barranquilla, reflejando el clima de extrema polarización que vive la nación andina.