Pekín desestima denuncias de Trump sobre supuesta injerencia en los comicios de EE.UU.

Tras las acusaciones de Donald Trump sobre el presunto robo de 220 millones de registros de votantes y una supuesta manipulación de urnas vinculada a Venezuela, el gobierno chino calificó los señalamientos de infundados.

El gobierno de China calificó este viernes de «puras invenciones» los señalamientos del presidente estadounidense, Donald Trump, quien acusó a Pekín de interferir en los comicios presidenciales de 2020 en el país norteamericano.

Durante un discurso pronunciado el jueves en la Casa Blanca, Trump aseveró que el sistema electoral de su país es vulnerable y exhortó a los legisladores a implementar nuevas restricciones al voto, una iniciativa que genera poco entusiasmo incluso en las filas del Partido Republicano.

Asimismo, el gobernante estadounidense denunció que el gigante asiático sustrajo 220 millones de archivos de votantes y deslizó la posibilidad de que Venezuela manipule las máquinas de votación en Estados Unidos.

«Son puras invenciones y calumnias maliciosas que desde hace mucho tiempo carecen de fundamento«, manifestó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, en un encuentro con los medios de comunicación.

El vocero gubernamental enfatizó que Pekín no posee ningún interés en los procesos electorales estadounidenses y aseguró que jamás han intervenido en ellos.

De acuerdo con Lin, la comunidad internacional tiene absoluta claridad sobre quién interfiere de manera habitual en la política interna de otras naciones.

«Instamos a la parte estadounidense a reflexionar sobre sus propias acciones, dejar de difamar sin fundamentos a China y evitar instrumentalizar a nuestro país en su campaña electoral», acotó el funcionario diplomático, instando a priorizar la mejora de los lazos bilaterales.

Por su parte, Trump, quien procedió a la desclasificación de informes de inteligencia en el portal web de la Casa Blanca, insistió en su postura de que le robaron las elecciones de 2020, proceso en el cual resultó ganador el demócrata Joe Biden.

A pesar de haberse presentado más de 60 demandas judiciales, hasta la fecha no se ha comprobado la existencia de un fraude de la magnitud necesaria para modificar el desenlace de aquella votación.

Tanto las autoridades encargadas de los comicios como diversos miembros de la propia administración de Trump han descartado de manera categórica estas acusaciones.