Alerta en Santa Cruz: Asosur reporta retraso en despachos de diésel y exige soluciones a YPFB

La Asociación de Surtidores (Asosur) denunció que existen 120 despachos de diésel pendientes de entrega por parte de YPFB, situación agravada por los bloqueos de carreteras que afecta directamente al sector productivo cruceño en una etapa crítica de la actividad agrícola.

La Asociación de Surtidores (Asosur) y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) mantuvieron una reunión de emergencia para evaluar la crítica situación del suministro en Santa Cruz. Susy Dorado, gerente de Asosur, confirmó que el sector enfrenta severas dificultades en la provisión de diésel debido a los bloqueos de carreteras que impiden el tránsito normal de cisternas.

Dorado puntualizó que, si bien la gasolina se distribuye con normalidad, el desabastecimiento de diésel es alarmante y se manifiesta en las crecientes filas en los surtidores. La representante advirtió que el volumen despachado actualmente es insuficiente para cubrir la demanda de los usuarios.

La crisis se ha agudizado desde el lunes, acumulando a la fecha 120 facturas de despacho pendientes. A pesar de que las estaciones de servicio ya pagaron por adelantado el producto, YPFB no ha cumplido con la entrega efectiva del carburante rezagado.

Para normalizar el servicio, se estima que se necesitará al menos una semana de provisión continua de todo el combustible facturado. Dorado explicó que el problema surge en el momento de recoger el producto, afectando la logística de comercialización de las estaciones de servicio.

Esta situación ocurre en un periodo clave para el agro cruceño, que se encuentra en fase de cosecha, siembra y vísperas de zafra. Asosur ya había advertido a la estatal sobre la necesidad de incrementar la importación de diésel para prever este incremento estacional en el consumo.

Finalmente, el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, comunicó que dos buques con combustible no han podido descargar en el Pacífico por factores climáticos. Aunque se buscan puertos alternativos para la descarga, el sector privado se mantiene cauto hasta verificar el arribo del producto a los surtidores.