
La reaparición de largas filas en las estaciones de servicio ha vuelto a encender las alarmas en el sector transporte, donde los conductores afirman que deben pernoctar durante varias jornadas aguardando el arribo de las cisternas. Frente a este panorama, los trabajadores del volante exigen a las autoridades competentes tomar medidas para mejorar la distribución de combustible.
En la ciudad de Cochabamba, un surtidor instalado en la avenida Blanco Galindo registró una fila de vehículos que alcanzó aproximadamente un kilómetro de extensión. Varios transportistas manifestaron su malestar al señalar que llevan múltiples noches durmiendo en el lugar para poder cargar diésel.
“Estamos esperando tres noches para agarrar diésel. El sábado y domingo no reparten y por eso no podemos cargar”, relató uno de los choferes que permanecía parado en la fila.
En esa misma línea, otro chofer confirmó que también acumula tres jornadas de espera con la expectativa de obtener carburante durante el fin de semana. “No nos dejan acopiar el combustible, entonces tuve que venir a este surtidor para poder cargar”, explicó.
Por otra parte, en Santa Cruz se reportó una situación similar, donde transportistas del municipio de Roboré manifestaron su molestia ante las dificultades para acceder al diésel. El sector demandó que se garantice el abastecimiento para evitar que sus motorizados permanezcan paralizados.
Asimismo, en La Paz se registraron filas en distintas estaciones de servicio. Los conductores reclamaron por la falta de carburante; de hecho, en un surtidor situado en la avenida Montes, la gasolina se agotó cerca del mediodía de este sábado, según los reportes desde el lugar.
