
El desprendimiento de rocas y tierra impactó sobre un lavadero de autos, la calle y varias viviendas en la zona de Achumani. Pese a la magnitud de lo ocurrido, el incidente no dejó personas lesionadas.
Los habitantes del sector manifestaron su alarma ante la falta de medidas preventivas. Un vecino denunció que este tipo de problemas se presentan de forma reiterada desde gestiones anteriores sin hallar solución, mientras que otro residente advirtió sobre el peligro latente de que los escombros alcancen a vehículos en circulación y desencadenen una tragedia.
Una vecina relató que el movimiento de material se inició cerca de las 3:00 y se intensificó a las 6:00 de este domingo. Añadió que el entorno quedó cubierto de polvo y que el susto obligó a los ocupantes a ponerse a buen recaudo en familia.
Ante la emergencia, un contingente policial cortó el tránsito peatonal y vehicular en el sector. Entre tanto, técnicos municipales inspeccionan el área para descartar nuevos derrumbes, verificar la estabilidad del talud y señalaron que no se descarta una demolición controlada.
Por su parte, la alcaldesa de la zona sur de La Paz, Carolina Fortún, informó que cuadrillas ediles se movilizaron por el cerro para realizar una evaluación integral de la situación.
