Ejecutivo activa plan de contingencia ante crisis turística que compromete Bs 1.100 millones y miles de fuentes laborales

Con el objetivo de contrarrestar el impacto económico de los bloqueos de carreteras, el Ministerio de Turismo Sostenible presentó un programa de emergencia destinado a salvaguardar los empleos y dinamizar la recuperación de las industrias culturales y gastronómicas del país.

El Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía dio a conocer este martes un Plan de Acciones de Emergencia diseñado para paliar los perjuicios económicos provocados por los bloqueos de rutas en Bolivia. Según estimaciones oficiales, estas protestas han ocasionado pérdidas calculadas en 1.100 millones de bolivianos que golpean directamente a los rubros del turismo, la gastronomía y la cultura.

Durante una rueda de prensa, la ministra de esta cartera, Cinthya Yáñez Eid, detalló que la iniciativa tiene como meta central resguardar las fuentes laborales, impulsar los emprendimientos locales y agilizar la reactivación de las áreas damnificadas tras experimentar más de 40 jornadas de interrupciones viales en diversos puntos del territorio nacional.

«El Plan de Acciones de Emergencia contempla medidas directas de apoyo a estos sectores», manifestó la autoridad gubernamental, remarcando la urgencia de aplicar estas determinaciones de manera inmediata.

De acuerdo con los reportes estatales, la problemática no solo se traduce en millonarios daños financieros, sino que también pone en riesgo de desaparición a cerca de 90.000 puestos de trabajo, una situación agravada por la suspensión y postergación de múltiples festividades y encuentros turísticos.

La ministra puntualizó que la estrategia se estructuró en tres fases diferenciadas. La etapa inicial, de ejecución inmediata, prioriza el registro de los daños, el monitoreo constante de la situación, la articulación entre instituciones y la promoción de Bolivia en importantes ferias internacionales de turismo en mercados clave como Argentina, Brasil y Chile.

Por su parte, el segundo ciclo se enfocará en garantizar la estabilidad de los negocios y el empleo formal mediante programas de capacitación y el acceso a recursos financieros. Para este propósito, se ha programado el desembolso de 1 millón de bolivianos destinados al financiamiento de iniciativas culturales que se ejecutarán entre agosto y noviembre.

Adicionalmente, la cartera de Estado comunicó la canalización de fondos específicos para el folklore, la gastronomía y el turismo, complementados con créditos a través del Banco de Desarrollo Productivo (BDP), facilidades en materia impositiva y la aplicación de arancel cero para la importación de equipamiento que no se fabrique en Bolivia.

Finalmente, desde el Órgano Ejecutivo se enfatizó que este conjunto de medidas busca estructurar un blindaje de resiliencia para los actores económicos afectados, asegurando de este modo la continuidad de la cadena productiva y cultural de la nación.