Escasez de diésel obliga a transportistas de los Yungas a pernoctar en estaciones de servicio

La crisis por el abastecimiento de diésel en la región de los Yungas ha forzado a las empresas de transporte a recortar significativamente sus itinerarios. Según testimonios de los encargados de la venta de pasajes, la frecuencia de salidas se ha reducido a un solo bus diario, cuando habitualmente se despachaban tres vehículos hacia diversos destinos.
Actualmente, las rutas hacia Riberalta y Guaira se mantienen con limitaciones, mientras que los viajes con destino a Trinidad han sido suspendidos debido a la contingencia. Los conductores se ven obligados a ingresar a las filas de las estaciones de servicio inmediatamente después de concluir sus trayectos, pasando noches enteras a la espera de cargar combustible para retomar sus actividades.
El personal de las terminales señala que, en muchas ocasiones, los transportistas no logran obtener el carburante tras largas horas de espera, lo que representa una pérdida total de la jornada laboral. Esta situación no solo afecta al transporte de pasajeros, sino que también genera una profunda preocupación en el sector productivo, que requiere diésel para el funcionamiento de su maquinaria pesada.
Este panorama coincide con una semana marcada por protestas de diversos sectores sociales en la ciudad de La Paz, en un contexto donde la Central Obrera Boliviana (COB) ha convocado a un cabildo para el próximo 1 de mayo. Mientras tanto, el transporte paceño mantiene sus medidas de presión y movilizaciones ante la persistente irregularidad en la distribución de combustibles en el departamento.
