Organizaciones campesinas y la COB cercan el centro político paceño y descartan dialogar con el Gobierno

El sector fabril afiliado a la Central Obrera Boliviana calificó de extemporánea la reducción salarial planteada por el Ejecutivo y advirtió que las bases movilizadas han rebasado a la dirigencia tras registrarse un deceso.

En la vigesimoquinta jornada de movilizaciones, diversas organizaciones campesinas y afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB) marcharon este lunes por el centro paceño, logrando cercar la plaza Murillo, donde se encuentran las sedes de los poderes Ejecutivo y Legislativo. Esta medida de presión se ejecuta inmediatamente después de que el mandatario Rodrigo Paz anunciara disposiciones destinadas a descomprimir la tensión social.

Los representantes de los movilizados desestimaron dichos anuncios y aseguraron que el diálogo se encuentra cerrado tras el deceso de una persona en la comunidad de Vilaque Copata, perteneciente al municipio de Calamarca, en la provincia Aroma del departamento de La Paz.

El jefe de Estado, Rodrigo Paz, comunicó este lunes la disminución del 50% de su salario y el de su gabinete ministerial. Asimismo, convocó al Consejo Económico y Social para este miércoles con el propósito de congregar a los diferentes actores del país, incluyendo a los sectores movilizados.

Por su parte, el dirigente fabril y miembro de la COB, Eduardo Ferrufino, aseveró que el recorte de sueldos en el Ejecutivo es una medida tardía y advirtió que las bases sociales han desbordado a la dirigencia. El portavoz gremial sostuvo que la población se encuentra indignada por la pérdida humana registrada y que existe la determinación de no entablar negociaciones con las autoridades gubernamentales.

Finalmente, la cúpula cobista rechazó la orden de aprehensión emitida contra su secretario ejecutivo, Mario Argollo, investigado por el bloqueo de carreteras. Desde la organización denunciaron que esta acción judicial representa una vulneración al fuero sindical que ampara a sus representantes.