
La principal vía que conecta las ciudades de La Paz y Oruro permanece bloqueada este sábado por conductores que protestan ante la falta de diésel. La interrupción del tráfico ha dejado varados a numerosos ciudadanos y visitantes extranjeros, quienes se han visto afectados por la imposibilidad de llegar a sus destinos.
En el lugar del conflicto, se observa que algunos vehículos particulares intentan evadir el cerco utilizando senderos y rutas alternativas. No obstante, el tránsito para los buses de transporte interdepartamental y los camiones de carga pesada se encuentra completamente interrumpido, agravando la situación de los pasajeros que aguardan en la carretera.
Ante este escenario, Sebastián Daroca, el recientemente posesionado presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), comunicó que este sábado se enviaron 2 millones de litros de diésel desde la planta de Senkata. El objetivo de este despacho es garantizar el suministro del carburante y normalizar el servicio tanto en la ciudad de La Paz como en El Alto.
