
Representantes del transporte pesado han ratificado el inicio de un bloqueo de caminos con carácter indefinido, una resolución emanada de las organizaciones de base del sector. Esta medida de presión surge como respuesta a la persistente falta de combustible que afecta a diversos departamentos del país, situación que ha paralizado sus actividades habituales.
Además del desabastecimiento, los transportistas denunciaron la deficiente calidad del carburante disponible, señalando que el mismo provoca daños mecánicos en los motorizados utilizados para las labores agrícolas. Según manifestaron los movilizados, la imposibilidad de operar maquinaria pesada los está obligando a retomar herramientas manuales como el machete y el hacha para realizar sus trabajos en el campo.
La determinación se da en un contexto de alta tensión, poco después de que se lograra rehabilitar la transitabilidad en la carretera entre Oruro y La Paz, tras la llegada de cargamentos de diésel a esa zona específica. Sin embargo, en el norte paceño, los dirigentes advierten que la lucha continuará hasta obtener soluciones concretas.
