
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó mediante un pronunciamiento oficial que, pese a tener más de 1.600 cisternas en trayecto hacia la planta de Senkata, los puntos de bloqueo en las rutas de ingreso al departamento de La Paz obstaculizan su arribo regular. Por este motivo, la estatal ha puesto en marcha medidas operativas de carácter temporal destinadas a dosificar los volúmenes de combustible disponibles y asegurar una distribución ordenada para la ciudadanía.
Desde la institución señalaron que su equipo técnico trabaja de manera conjunta con las autoridades del área para gestionar la habilitación de las carreteras y restablecer el suministro regular a la brevedad posible.
La Paz cumple ya tres semanas bajo una situación de cerco debido a las movilizaciones de diversos sectores. Estas protestas, que inicialmente se enfocaban en demandas de índole económica y social, se han radicalizado progresivamente hasta llegar a exigir la dimisión del presidente Rodrigo Paz.
Entretanto, la escasez de carburantes genera desesperación en las urbes de La Paz y El Alto, donde los transportistas realizan extensas filas en los surtidores. En varios de estos puntos de venta, los operarios han tenido que colocar conos de señalización para indicar el agotamiento total del stock de combustible.
