
Luego del fallecimiento el pasado 13 de julio del adolescente que sufrió serias lesiones durante un entrenamiento a finales de enero, el Ministerio Público cambió la tipificación penal de lesiones graves a homicidio y determinó ampliar el proceso investigativo contra dos implicados.
En relación a la condición procesal de los acusados, uno de los investigados cumple detención preventiva, mientras que el otro, individualizado como el entrenador, obtuvo medidas cautelares para defenderse en libertad.
Frente a este acontecimiento, la Fiscalía prosigue con la acumulación de indicios para esclarecer la dinámica de los hechos y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
Los antecedentes establecen que el suceso aconteció el sábado 31 de enero, cuando el menor de 15 años requirió atención en terapia intensiva tras sostener un combate de sparring frente a Pablo R.M.V., de 25 años.
El joven fue trasladado desde su gimnasio habitual hacia otro centro de adiestramiento sin la autorización ni conocimiento de sus progenitores. En las instalaciones, el adolescente recibió contundentes golpes que deterioraron su salud y terminaron provocando su deceso.
