Justicia de Paraguay determina prisión preventiva contra el expresidente Santiago Peña por la caída de Ueno bank

Un juzgado paraguayo dispuso este sábado que el expresidente Santiago Peña cumpla prisión preventiva, luego de que el Ministerio Público presentara una imputación en su contra por presunta lesión de confianza y administración en provecho propio en la causa abierta por el cese de operaciones de Ueno bank.
“Este ciudadano debe estar bajo la figura de la prisión preventiva para garantizar su sometimiento a este procedimiento”, manifestó ante los medios el juez penal de Garantías de Delitos Económicos Humberto Otazú tras concluir la audiencia de medidas, ocasión en la que confirmó que el exjefe de Estado optó por abstenerse de declarar.
El escenario de inestabilidad en el país vecino se profundizó desde el último martes, fecha en que el Banco Central (BCP) determinó el proceso de resolución de Ueno bank, una entidad que registraba 2,94 millones de usuarios y que recibió millonarios depósitos de organismos públicos a lo largo de la administración de Peña.
La orden judicial establece que el exmandatario, de 47 años, continuará recluido en el Regimiento Escolta Presidencial, instalación castrense donde permaneció desde la noche del viernes tras ejecutarse el mandamiento de aprehensión librado por la Fiscalía, poco después de ser destituido por la Cámara de Senadores en juicio político por “mal desempeño de funciones”.
La determinación, aprobada de forma unánime por los 44 senadores que estuvieron presentes en la sesión, canceló la posibilidad de que Peña acceda a una senaduría vitalicia con fueros de inmunidad. Por su parte, el magistrado Otazú remarcó que el procesado no irá a una cárcel ordinaria porque maneja información de alto valor estratégico en áreas sensibles como la lucha contra el crimen organizado.
En la imputación formulada horas antes, el Ministerio Público sindica a Peña de actuar como instigador de lesión de confianza y autor de administración en provecho propio. El documento fiscal sostiene que la exautoridad habría mediado de forma directa en las gestiones para colocar, extender y mantener cuantiosos recursos estatales y previsionales dentro de las cuentas de la entidad en quiebra.
Asimismo, el informe de los fiscales precisa que el exgobernante mantenía nexos económicos y societarios previos con la firma Ueno holding, matriz a la que pertenecía el banco desarticulado. En el marco de esta misma causa, la Justicia paraguaya ha imputado a otras 27 personas, entre las que se encuentra Miguel Vásquez, uno de los socios fundadores de la institución financiera.
