
El mandatario vinculó la preservación de la institucionalidad con el cumplimiento estricto de la normativa legal, aunque evitó señalar nombres o casos particulares en su discurso. Esta postura surge en un clima de creciente tensión social y movilizaciones que mantienen cercada a la sede de Gobierno.
Antes de la intervención de Paz, el canciller Fernando Aramayo señaló directamente al expresidente Evo Morales como el artífice de las protestas. El diplomático afirmó que el dirigente cocalero se resiste a dejar el poder y utiliza la movilización de sectores sociales para intentar reinstaurar un régimen que calificó como fracasado.
El pronunciamiento se realizó durante el acto oficial de presentación de un informe, evento que contó con la participación de Michelle Muschett, directora Regional del PNUD para América Latina y el Caribe, quien presenció la exposición de los resultados del organismo.
