El turismo boliviano sufre un impacto económico de Bs 457 millones tras diez jornadas de movilizaciones

Tras diez días de interrupciones en las carreteras, el Gobierno informó que las pérdidas económicas en el sector turístico ya ascienden a Bs 457 millones. Esta situación representa un daño severo a la imagen internacional de Bolivia, afectando la confianza de los operadores externos y disminuyendo drásticamente el interés de los viajeros por visitar los destinos nacionales.
El Viceministerio de Fomento al Turismo Sostenible proyecta un impacto aún más alarmante para el futuro, estimando que las cancelaciones de reservas para 2026 podrían sumar Bs 6.284,86 millones. Estos recursos, que incluyen servicios de hotelería, vuelos y paquetes turísticos, se consideran ingresos que se han desvanecido debido a la inestabilidad generada por las protestas.
Por su parte, la Asociación Boliviana de Agencias de Viaje y Turismo (Abavyt) ha reportado una situación crítica con cancelaciones masivas y turistas varados en diversas regiones. El sector privado alerta sobre la suspensión de recorridos y servicios gastronómicos, lo que agrava la parálisis económica de los operadores turísticos en todo el territorio nacional.
Un análisis detallado del Ministerio de Culturas revela que el transporte terrestre es el rubro más golpeado, con una afectación proyectada de Bs 3.750,41 millones entre mayo y diciembre. A esto se suma el transporte aéreo con Bs 1.333,82 millones, mientras que los sectores de entretenimiento (Bs 473,3 millones), alimentos (Bs 373,16 millones) y hospedaje (Bs 168,72 millones) también registran cifras negativas millonarias.
Finalmente, las proyecciones oficiales muestran una caída drástica entre abril y junio, previendo que los meses de mayo, junio y julio sean los más críticos del año. En este periodo, las pérdidas mensuales podrían superar los Bs 1.100 millones, dificultando cualquier intento de recuperación total de los niveles de crecimiento previstos antes del conflicto.
