
Las bases de la Central Obrera Boliviana (COB) concentraron su protesta en el casco urbano de La Paz, en las proximidades de la Casa Grande del Pueblo y la plaza Murillo, resguardadas por un fuerte contingente policial y militar. Fabriles y mineros lideran la movilización y ratificaron su exigencia de dimisión del presidente Rodrigo Paz, una postura calificada por el Ejecutivo como un intento de desestabilización.
El arribo de la columna de manifestantes al centro paceño se produjo al promediar el mediodía, en el preciso instante en que el jefe de Estado tomaba juramento al jurista Williams Bascopé como nuevo ministro de Trabajo. Bascopé asume el cargo en reemplazo de Edgar Morales, cuya gestión y representatividad habían sido duramente observadas y desconocidas por la dirigencia cobista.
La marcha de protesta se inició la mañana de este jueves desde el sector del Multifuncional de la Ceja de El Alto. Posteriormente, los manifestantes descendieron por la avenida Naciones Unidas con rumbo al centro de la sede de Gobierno, marcando así la vigésima primera jornada consecutiva de presiones.
La demanda principal de la COB, centrada en la salida del mandatario Rodrigo Paz, ha sumado el respaldo de los sectores afines a Evo Morales, así como de diversas organizaciones campesinas que se plegaron a las protestas.
Por su parte, el Gobierno nacional desestimó de manera categórica el pedido de renuncia y denunció que estas movilizaciones buscan desestabilizar la gestión del presidente Paz, la cual fue constituida democráticamente tras los comicios generales de 2025.
