Movilización de la Central Obrera Boliviana en La Paz concluye de forma pacífica

La marcha de la organización de trabajadores se desarrolló sin registrar disturbios, marcando un claro contraste con las violentas protestas del pasado lunes que dejaron daños materiales y policías heridos.

Este jueves, la marcha convocada por la Central Obrera Boliviana (COB) recorrió las principales avenidas de la sede de Gobierno y finalizó con la desconcentración pacífica de los manifestantes, sin que se reportaran incidentes ni enfrentamientos con las fuerzas del orden que custodiaban los accesos a la plaza Murillo.

La columna de protesta descendió por la mañana desde la ciudad de El Alto y avanzó hacia las inmediaciones del Palacio de Gobierno y de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). En estos puntos, la Policía instaló cercos de seguridad para impedir el paso de la marcha y evitar disturbios, en una jornada que marca tres semanas de movilizaciones.

Ante la movilización, los efectivos del orden reforzaron las barricadas y los anillos de seguridad como una medida de prevención. A diferencia de lo ocurrido el lunes, la protesta no derivó en violencia, jornada en la que se registraron policías heridos, saqueos a instituciones y una patrulla quemada, además de daños al ornato público.

La movilización arribó al centro paceño cerca del mediodía, en momentos en que el presidente Rodrigo Paz tomaba juramento al abogado Williams Bascopé como nuevo ministro de Trabajo, en reemplazo de Edgar Morales, cuya gestión había sido cuestionada y desconocida por sectores de la COB.

Los manifestantes exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, una demanda que ha sumado el respaldo de seguidores de Evo Morales y de algunos bloques de trabajadores campesinos.

Por su parte, el Gobierno central rechazó la exigencia de dimisión y denunció que las movilizaciones pretenden desestabilizar a la administración surgida de las elecciones de 2025, mientras resguardos policiales y militares se mantenían en la Plaza Murillo.