Alimento se pudre tras cinco días de fila para ser enviado por avión a La Paz

Un sentimiento de impotencia y frustración embargó a un ciudadano que, tras realizar filas durante cinco días con el propósito de enviar una conservadora con pollo a sus familiares en La Paz, constató que el alimento se había echado a perder antes del embarque. Al momento de la revisión previa al despacho, se evidenció el mal estado del producto, lo que desató la molestia del afectado, quien lamentó que el esfuerzo y el dinero invertido terminaran en pérdida debido a las largas esperas para realizar envíos aéreos.
La Sede de Gobierno atraviesa por un severo desabastecimiento de productos de la canasta familiar, principalmente carne de pollo, a consecuencia de los bloqueos de carreteras promovidos por la Central Obrera Boliviana y organizaciones campesinas. Estas movilizaciones, que inicialmente planteaban demandas sectoriales, radicalizaron sus medidas en mayo exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz. El cerco vial impide el paso de suministros desde Santa Cruz y Cochabamba, dejando a los envíos por vía aérea como la única alternativa de abastecimiento.
«¿Cuándo nos van a dar una solución? ¿Acaso es posible que coman así?», cuestionó indignado el ciudadano ante la mirada de otras personas en la zona de carga del aeropuerto internacional de Viru Viru. Tras el amargo episodio, el hombre tuvo que retirarse de la terminal aérea con el cargamento de carne en descomposición que pretendía enviar a su hogar.
La crisis ha obligado a varios paceños a trasladarse hasta Santa Cruz con el único fin de adquirir este alimento básico. Según testimonios de los afectados, mientras que en la capital cruceña un pollo entero tiene un costo aproximado de 28 bolivianos, la escasez extrema en La Paz ha provocado que el precio de este mismo producto se dispare hasta los 130 bolivianos.
Este panorama crítico se viene repitiendo desde hace más de 40 días en el país. Hasta la noche de este martes, las autoridades no avizoraban un escenario de diálogo cercano, mientras diversos sectores de la sociedad civil y productiva insisten en la aplicación de un Estado de excepción para desbloquear las rutas y restablecer el orden constitucional.
