23 de septiembre de 2021

Analistas ven pugna interna en el MAS y la intención de Morales de ratificar su control

Seguidores del MAS
Seguidores del MAS

Las expresiones de cuestionamiento que surgieron dentro del Movimiento Al Socialismo (MAS) son vistas por analistas como pugnas internas dentro de ese frente político o “manifestaciones muy limitadas”, antes que una división, con un Evo Morales que busca ratificar su control a través de la modificación de su estatuto interno en el congreso previsto para junio.

Durante los últimos meses se conocieron posiciones de cuestionamiento interno a decisiones de la cúpula de ese partido, principalmente por la designación de candidatos para las elecciones subnacionales y el ingreso del entorno de Morales al gobierno de Luis Arce.

Entre esas muestras se encuentran las posiciones del diputado Rolando Cuéllar, quien pidió “renovación” de dirigentes del MAS y que allegados al expresidente dejen de formar parte del Ejecutivo. Además, la exdirigente de las mujeres campesinas “Bartolina Sisa” Segundina Flores dijo que fue un error “endiosar” a Evo, mientras que el viceministro Juan Villca, en un audio sacado a luz, señaló que Morales ya no debe ser presidente del MAS.

Esas voces hicieron que Morales, desde abril y tras los comicios subnacionales, anuncie una “purga” dentro del MAS, luego de advertir que hay “antievistas” dentro del gobierno de Arce. También anunció que se modificará el estatuto de este frente para que no haya cuestionamientos a decisiones de sus autoridades y dirigentes, en busca de “disciplina”.

Consultados sobre este panorama interno del MAS, los analistas Róger Cortez y Marcelo Arequipa coincidieron en aclarar, en principio, que este frente no es un partido político, sino un conglomerado o una coalición de organizaciones sociales.

Posteriormente, advirtieron que las voces internas de cuestionamiento no responden a una división, con miras a la formación de otro frente político, sino a peleas internas de organizaciones sociales y de dirigentes por “posicionarse” mejor dentro de la estructura. “Estas manifestaciones son muy limitadas, no transcienden el burocratismo y el personalismo”, sostuvo Cortez.

En criterio de Arequipa, hay una división interna dentro del MAS entre organizaciones sociales y dirigentes. “Pensar que el diputado Cuéllar es el abanderado, no porque él es muy pequeño y no tiene capacidad de influencia, es producto de la opinión pública y no como reflejo efectivo dentro del MAS”, sostuvo. Resaltó que el asambleísta no tiene una base sólida o liderazgo en una de las grandes organizaciones sociales que conforman el MAS, por lo que su posición pierde fuerza.

Cortez sostuvo que el MAS se encuentra en medio de una “turbulencia” ocasionada por cuatro elementos. El primero, el “mito caído” de Morales, debido a que en 1995, en los inicios de esta organización política, se lo veía como una figura concertadora y aglutinadora caracterizada por cualidades como la fuerza, el valor y una capacidad de resistencia inagotable. Esa imagen, acotó, se “pulverizó” en 2019, porque en las horas críticas de la caída de su gobierno se descubrió una persona “quebradiza, temerosa, próxima a las lágrimas que en el momento en el que se requería su decisión, optó por la escapatoria”.

El segundo elemento es la ausencia de respuestas innovadoras del MAS para afrontar el desgaste del modelo productivo del país, un modelo económico “heredado” desde los años 40, con base en la explotación de hidrocarburos y la minería. Junto a ello, en tercer lugar, señaló que esta situación se amplía por los efectos del desastre ambiental que va en crecimiento por las perturbaciones climáticas y por el desarrollo de la pandemia mundial.

A esos elementos se debe sumar la corrupción, vista como una consecuencia del fuerte corporativismo del MAS, donde cada grupo potente sectorial puga por sus propios intereses, de manera egoísta para negar el bien común.En criterio de Cortez, esos cuatro componentes generan una corriente interna dentro del MAS, a la que Morales busca responder con dos fórmulas, el lanzamiento precoz de su candidatura, aunque aún no tiene propuestas económicas y sociales, y el “reescribir la historia” para negar lo que pasó.

En ese sentido, Cortez advierte que esa turbulencia y decadencia del MAS puede ser expresada con que en el congreso de esta organización el único punto a tratarse será su estatuto interno, no el análisis o la discusión de políticas para ser aplicadas en el país.

Sobre la base de ese análisis, Cortez sostiene que el congreso de esta organización política servirá para la “ratificación completamente burocrática del control férreo y represivo que ejerce Evo Morales y su séquito de incondicionales dentro del MAS”.

El analista Arequipa, sin embargo, advierte que este congreso del MAS será muy importante, debido a que se definirá el futuro, a mediano plazo, de esta organización política. Advirtió que, en este caso, hay un proyecto político que encabeza Morales, el mismo que busca endurecer los estatutos internos para lograr mayor cohesión, para que el expresidente tenga “centralidad” en el frente político.

BD/JJC

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