
El guardaparques Uzquiano evaluó las grabaciones difundidas en plataformas digitales y determinó que no se percibió una actitud agresiva ni de ataque por parte del ejemplar. Por el contrario, observó que el felino se mostraba atemorizado y buscaba resguardarse al momento de recibir los disparos que le quitaron la vida.
Posteriormente, los implicados procedieron a cortarle la cabeza y a trasladar el cuerpo del animal en una motocicleta exhibiéndolo a modo de trofeo, para luego retirarle la piel, según denunció el experto.
Ante la presencia de fauna silvestre, el especialista remarcó que se debe alertar a las autoridades competentes. Explicó que el procedimiento adecuado consiste en inmovilizar al espécimen y trasladarlo a un entorno seguro donde pueda ser liberado sin representar un peligro para la población.
