Choferes cuestionan demoras por controles de calidad a carburantes y afirman que ya vienen certificados

Mientras el Gobierno boliviano justifica el retraso en la distribución de carburantes por la necesidad de realizar rigurosos controles de calidad en las plantas de YPFB, la dirigencia del transporte pesado califica de innecesarias estas pruebas argumentando que el producto importado ya cuenta con certificación previa.

La administración estatal argumentó recientemente que las demoras en el abastecimiento se deben a los protocolos de verificación de calidad que se ejecutan en los laboratorios de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Al respecto, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, detalló que la capacidad de descarga de gasolina es de 238.000 litros por hora, mientras que la de diésel llega a 306.000 litros por hora, aclarando que toda cisterna debe someterse obligatoriamente a estos análisis, lo que ralentiza la logística.

Frente a estas explicaciones, el representante de los choferes cuestionó la necesidad de repetir los exámenes a carburantes que ya fueron aprobados en su país de origen. «¿El producto lo van a analizar en Senkata?», reclamó el dirigente, quien instó a las autoridades a dejar de desinformar a la población y aseveró que el combustible importado ya cuenta con una certificación que avala su calidad.

Por su parte, el jefe de Planta de YPFB Logística en Palmasola, Mauricio Sainz, defendió los controles detallando que el procedimiento consta de cuatro fases clave: la revisión de documentos de origen, la toma de muestras por lote de importación, los análisis de laboratorio y la certificación final de los tanques previa a su distribución.

Sainz enfatizó que estas medidas son de cumplimiento obligatorio y que ninguna cisterna puede descargar sin su certificado de origen, sin importar si los camiones provienen de Paraguay, Argentina o cualquier otra procedencia, según reportó un boletín de prensa de la empresa estatal.