5 de diciembre de 2020

Con Evo al acecho, el MAS se convertirá en el mayor peligro para el gobierno

Zulema Alanes Bravo / Cabildeo Digital

Evo Morales pone presión sobre el presidente Luis Arce. Su retorno al Chapare, 72 horas después de la posesión del nuevo gobierno, tiene la manifiesta intención de dejar en claro quién es el poder detrás del trono, según analistas consultados por Cabildeo Digital.

“Donde manda capitán, no manda marinero” es el mensaje inequívoco de Morales, aseguró el analista Roger Cortez y pronosticó que “con Morales al acecho, el MAS puede convertirse en el mayor peligro para el gobierno de Arce Catacora”.

Dijo que no le cabe la menor duda de que “el caudillo cocalero está tratando de convertirse en una suerte de Juan Domingo Perón boliviano y, en ese afán, no dudará en acortar el mandato de Arce y Choquehuanca”. Auguró que “lo que va a conseguir es que el primer, más grande y durísimo peligro para el binomio esté dentro del MAS. Ni la crisis económica ni la crisis sanitaria como emergencia del coronavirus, son tan peligrosos y tan riesgosos como lo es Evo Morales”.

Añadió que la queja del presidente Arce Catacora respecto a que le pidieron 149 ministerios, “da cuenta de la dimensión del hambre, no solo de puestos, sino de todas las hambres, aquellas que Morales no pudo resolver en tiempos de abundancia”.

Pero, aunque incumplió, el caudillo “alienta la esperanza de que Arce se va a ir antes de cumplir el periodo constitucional de su mandato y de que la gente se volverá hacia él”, insistió Cortez, y advirtió que “en el fondo de su alma, Morales pretende acelerar la caída de este gobierno antes de su plazo constitucional, por eso es el peor enemigo de Arce, y si Choquehuanca no lo percibe, también será parte del desastre”.

La socióloga María Teresa Zegada coincidió que las señales son preocupantes y dijo que la presencia de Morales en el país ha exacerbado la lógica discursiva de enfrentamiento y deslegitimación del propio triunfo del binomio que devolvió el poder al MAS.

“El grupo allegado a Evo Morales instrumentaliza la realidad, habla de la ‘recuperación de la democracia’ de manos de ‘los golpistas’, desconociendo que la posesión de Arce se ha dado en los marcos de la democracia y que, a pesar de todos los desatinos del gobierno transitorio, hubo una elección transparente, un ganador incuestionable al que se le entregó el poder. Discursivamente se distorsiona la propia victoria del MAS, se lo hace arbitrariamente para intentar generar un inexistente antagonismo entre democracia y golpe de estado”, subrayó Zegada.

El cacique de Chimoré y sus alrededores

En criterio de Cortez, la palabra arrogancia es lo que mejor describe a Evo Morales que “está actuando como el cacique de Chimoré y sus alrededores, pero el país no se someterá a sus dictámenes, aunque es previsible que logre atar de manos a su candidato, ahora Presidente del país”. 

Pronosticó que la arrogancia del dirigente de los cocaleros y jefe del Movimiento Al Socialismo, afectará seriamente el desempeño del nuevo gobierno y socavará el liderato del binomio, en el caso de Arce porque se encargará de pasarle la factura por haberlo hecho candidato, y en el de Choquehuanca porque hará todo para socavar el liderato que demostró durante la campaña.

“No puede dejar duda sobre el centro de gravitación, no hay dos polos gobernantes, hay uno sólo. Si en 14 años el MAS no tuvo capacidad para erigir y edificar una corriente que se distancie de Morales, es poco probable que ahora ocurra porque el caudillo seguirá imprimiendo el mismo temor que al principio de los tiempos, no hay nadie que tenga el valor o la determinación para interpelarlo”, dijo el analista.

Y según Zegada, la presencia de Morales por todos sus antecedentes en 14 años de gobierno y todo lo sucedido desde octubre del año pasado “es un factor disonante, tiene todo el derecho de volver al país, pero sus discursos muestran que su objetivo es la confrontación”.

En su opinión, los discursos de Morales y García Linera “no son exabruptos, están muy bien pensados, tienen el objetivo de generar mayor antagonismo y no transar” pero, además, “dejan en claro que su pretensión es sentar una sólida presencia en el gobierno y una dominación fuerte sobre el país”.

Todo está orientado, aseguró Zegada, a “concretar la recuperación del poder sin respetar los espacios de la democracia”.

Cero renovación, cien por ciento confrontación

La renovación prometida por Arce y Choquehuanca desde la campaña no está en el horizonte del MAS ni del gobierno, opinó Zegada, al contrario, “me da la impresión que el retorno tan precipitado de Morales, su primer discurso, asumiendo un papel de cogobernante, muestra que no está dispuesto a respetar la investidura del binomio”.

La socióloga señaló que no es casual que junto a Morales haya aparecido su antiguo entorno que “está recobrando protagonismo público y pondrá en una situación crítica a quienes han anunciado renovación 2.0, una versión distinta de la declinación del MAS en últimos años del evismo”.

Por su parte, Cortez interpretó que “con cada palabra que habla, Morales ratifica que es un enemigo a muerte de la Constitución, nunca la entendió, jamás la asumió y no lo hará en el futuro, por tanto, tampoco cree en la democracia”.

Sostuvo que “si fuera por Morales estaríamos en pleno proceso de guerra civil, si no ha ocurrido no es por la voluntad del caudillo, sino por una sólida determinación de la sociedad que decidió darle una segunda oportunidad al MAS, pero lamentablemente su jefe político la está quemando aceleradamente”.

Zegada se mostró más optimista, dijo que “tenemos la esperanza de que no sea así, porque sabemos las consecuencias del enfrentamiento, se han vivido estos episodios en la historia, dos milicias armadas, y por ello esperamos que cambien las señales de confrontación que se han mostrado a menos de una semana del nuevo gobierno”.

De no ser así, previó que “el precio lo va a pagar el propio MAS, ya no es posible un escenario de dominación sin posibilidades de incorporar al otro, la confrontación no condice con la participación e inclusión que exige la democracia”.

Cortez dejó en claro que el gobierno de Arce y Choquehuanca, “han recibido un presente de nostalgia y melancolía social, una ‘saudade’ por la abundancia de recursos, pero esos recursos ya no existen en términos monetarios, y se están agotando en términos de recursos naturales o renovables, de tal manera que la única reserva que tenemos es la de nuestra imaginación, experiencia y decisión, porque Morales ya no podrá cumplir las promesas incumplidas”.

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