Denuncian intromisión extranjera en ampliado de la COB donde se exigió la dimisión del presidente Paz

La dirigencia fabril de Cochabamba alertó sobre la presencia y participación de representantes extranjeros en un encuentro de la Central Obrera Boliviana (COB). Según denunciaron, se impidió el uso de la palabra a los delegados locales que buscaban promover el diálogo con el Gobierno, priorizando en su lugar posturas radicales que exigen la renuncia del mandatario nacional.

La Federación de Fabriles de Cochabamba ha manifestado su rechazo ante lo que consideran una injerencia extranjera en la Central Obrera Boliviana (COB) durante su reciente ampliado nacional. En dicho encuentro, los delegados departamentales se vieron imposibilitados de proponer el retorno a sus demandas laborales originales y la apertura de un espacio de concertación con el Órgano Ejecutivo. El secretario ejecutivo de la organización cochabambina, Abraham Anzaldo, reveló que ciudadanos procedentes de Argentina asistieron y tomaron la palabra en el evento, postergando la participación de los afiliados legítimos de la entidad matriz de los trabajadores.

Anzaldo detalló que en la reunión solo estuvieron presentes tres Centrales Obreras Departamentales (COD), las cuales constituyen la estructura operativa de la COB. El dirigente lamentó que se le negara la palabra al representante de Cochabamba, una determinación que atribuye al interés de su región por impulsar un acercamiento con el Gobierno para desactivar la crisis que golpea al país.

«Como pueden ver, ya no existe lo que es la democracia sindical», aseveró el representante fabril, criticando que facciones extremistas impongan posiciones unilaterales sin considerar el debate interno. Bajo su criterio, en el ámbito orgánico se debe respetar de manera obligatoria la postura de cada departamento, independientemente de las divergencias ideológicas.

El dirigente cochabambino recordó que la movilización se originó en base a un pliego petitorio sectorial; sin embargo, denunció que grupos radicales ajenos a la COB instrumentalizaron las protestas para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Ante este escenario, Anzaldo instó a reconducir las medidas de presión únicamente con los sectores legítimamente afiliados y representativos, evitando que actores externos continúen perjudicando al sector productivo.

Actualmente, Bolivia registra 46 días de bloqueos de carreteras, una medida sostenida por la COB y la Federación de Campesinos Túpac Katari, organizaciones que han declinado las convocatorias al diálogo del Gobierno. No obstante, de forma paralela, crecen las presiones internas dentro de estos mismos bloques que demandan la instalación de mesas de negociación para suspender las medidas de presión.