
El ministro Espinoza explicó que esta previsión se apoya en dos elementos centrales: las medidas de intervención cambiaria adoptadas por el Banco Central de Bolivia (BCB) y el arribo de recursos externos para fortalecer las reservas. Se contempla el ingreso de $us 1.900 millones mediante el Fondo Monetario Internacional (FMI), volumen que podría ampliarse hasta los $us 5.000 millones a través de otras entidades financieras del exterior.
«El BCB ayer ya anunció su regla de intervención, eso creo que es una señal importante, los recursos están llegando. Se ha anunciado el programa con el FMI, esto va a desbloquear más de $us 5.000 millones en financiamiento en los próximos meses para el país, que van a reforzar las Reservas. Por lo tanto, el BCB será capaz de intervenir de una manera adecuada», remarcó la autoridad.
De igual manera, el titular de esta cartera afirmó que las variaciones en la tasa de cambio permanecen dentro de los márgenes previstos por el Gobierno nacional.
El esquema de cambio flexible arrancó el 29 de junio con un valor de Bs 9,73 por dólar. Posteriormente, la cifra continuó elevándose de forma progresiva hasta situarse en su punto más alto de Bs 12,15 el viernes 31 de julio, previa a la moderación que la ubicó en Bs 12,13 a comienzos de agosto tras las determinaciones del BCB.
Asimismo, Espinoza achacó la demora en la estabilización cambiaria al freno en los envíos de exportación debido a los conflictos sociales, señalando que los más de 50 días de bloqueos alteraron el flujo regular de divisas y causaron un desajuste en el comercio exterior boliviano.
