28 de octubre de 2021

«El MAS busca desacreditar a la Iglesia como hizo el chavismo»

Expertos del país caribeño ven que el gobierno de Luis Arce apunta contra la Conferencia Episcopal Boliviana para sostener su narrativa del golpe de Estado.

Juan Pérez Munguía / La Paz

 Analistas de Venezuela señalaron que el nuevo gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), presidido por Luis Arce, busca desacreditar a la Iglesia Católica como ocurrió en su país cuando el exmandatario Hugo Chávez asumió el poder, en 1999.

Desde hace unos días el oficialismo boliviano apunta al clero para reforzar su narrativa del supuesto golpe de Estado.

Hace 22 años, Chávez asumió como presidente del país caribeño. Entonces comenzó a tener una serie de enfrentamientos mediáticos con la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV).

Esta enemistad con los religiosos duró hasta abril de este año, cuando el presidente Nicolás Maduro tuvo una “reunión de reconciliación” con la Iglesia.

El analista político venezolano Arturo Peraza señaló a Página Siete que los “regímenes hegemónicos” atacan a la Iglesia Católica porque es una instancia legítima de poder desde la acción y compromiso con la sociedad, además de que es una institución que goza de credibilidad.

“Cuando los gobiernos de izquierda pierden credibilidad y legitimidad, tienden a atacar a esos oponentes que les señalan fallas y les señalan errores. Entonces les molesta que les digan sus verdades. En el caso de Bolivia, la Iglesia ha sido clara (en sus informes) y eso no significa que esté parcializada”, indicó.

Durante los conflictos poselectorales de 2019 (noviembre y diciembre), la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), junto con organismos internacionales, jugó un papel importante para  garantizar la sucesión constitucional y la pacificación del país.

Luego de la detención de la expresidente Jeanine Añez por el supuesto “golpe de Estado” contra Evo Morales, representantes del gobierno no sólo apuntaron a la oposición, también a miembros clericales que mediaron durante los conflictos sociales.

Ante ello, la CEB se vio obligada a emitir dos informes sobre cómo sucedió el proceso de sucesión presidencial, después del vacío de poder por la renuncia de las entonces autoridades del MAS.

Los detalles revelados causaron la molestia de representantes gubernamentales. El ministro de Justicia, Iván Lima, salió a decir que el informe de la CEB faltaba a la verdad. Entre tanto, el procurador Wilfredo Chávez dijo que Bolivia es un Estado laico y los sacerdotes que participaron del “golpe de Estado” deberán responder a la justicia.

La politóloga venezolana Collete Capriles manifestó a este medio que el actual Gobierno boliviano busca desacreditar al clero para que en un futuro conflicto social no exista un interlocutor válido para mediar.

Explicó que lamentablemente en Bolivia no pudo haber —como en su país— un diálogo político para que tanto oposición como oficialismo puedan coexistir.

“El nuevo grupo de poder no quiere mostrarse conciliador, no quiere que hayan mediadores ni personajes que puedan tener ante la sociedad alguna autoridad moral. Hay una actitud muy retaleativa y de recuperación del poder hegemónico (…). Pareciera que desde el poder se están preparando para tener más conflictos políticos y sociales”, explicó la politóloga consultada.

La CEB indicó que luego de que Añez juró como presidenta transitoria, el 12 de noviembre de 2019,  diferentes actores del MAS continuaron su participación en al menos ocho reuniones de diálogo  y negociación con actores políticos de oposición.

El dato se desprende de la “Memoria de los hechos del proceso de pacificación en Bolivia Octubre de 2019 – Enero de 2020”, presentado por la CEB.

“Una oposición dividida no puede generar un proyecto alterno”

Los expertos en análisis político de Venezuela Collete Capriles y Arturo Peraza coincidieron que tanto la oposición boliviana y la venezolana están divididas y eso les impide formular un “proyecto alterno”.

Luego de la renuncia de Evo Morales y durante el gobierno transitorio en Bolivia, después de 15 años los opositores al MAS no pudieron generar un bloque.

Por eso es que explican su derrota en las elecciones del 20 de octubre del año pasado.

“Los grupos políticos democráticos que fueron importantes en los 70, 80 y 90 en toda América Latina están hoy en fractura. No han logrado ubicar un nuevo proyecto político, creo que quedaron entrampados en la lógica neoliberal. Esto ha propiciado que grupos hegemónicos de izquierda, de corte autoritario, tomen el poder y hundan a América Latina”, dijo Peraza a este medio.

Capriles puntualizó que los “gobiernos de izquierda” al confrontar a las oposiciones hacen que se polaricen.

“La oposición no puede construir políticamente su ruta para adquirir fuerza y poder, resolver sus contradicciones internas. Hoy Venezuela tiene una oposición que está tratando de tener una política unitaria, porque está dividida y fragmentada. En Bolivia pasa algo similar, seguro tienen concepciones distintas de cómo ganar el poder”, manifestó Capriles.

La experta agregó que el caso del gobierno transitorio boliviano es analizado por una facción del chavismo para ver una forma de retomar el poder.

“El caso boliviano es visto por parte del chavismo para que la oposición sea gobierno, tenga mala gestión y recupere con mayor fuerza el poder”.

| PÁGINA SIETE DIGITAL