Estudio de la Fundación Jubileo revela que la pobreza afectaba a más de seis millones de personas antes de los conflictos viales

Una investigación de la Fundación Jubileo revela que, previo a los recientes conflictos, el 37,7% de la población boliviana se encontraba en situación de pobreza moderada y el 12,8% en extrema pobreza, cifras que se habrían agudizado tras más de 50 días de bloqueos de carreteras.

Un informe de la Fundación Jubileo, difundido en junio, da cuenta de que aproximadamente 6 millones de ciudadanos en Bolivia se encontraban en situación de pobreza moderada o extrema durante el 2024. Al respecto, Juan Carlos Núñez, director de la entidad, advirtió que la crisis se profundizó a raíz de los más de 50 días de bloqueos de carreteras, golpeando con mayor fuerza a las comunidades del área rural.

El representante explicó que la pobreza moderada define a aquellos hogares cuyos ingresos alcanzan únicamente para la alimentación, quedando desprovistos de recursos para cubrir salud, educación, vivienda o recreación. Por el contrario, la pobreza extrema se registra cuando los recursos económicos no son suficientes ni para la canasta básica de alimentos.

De acuerdo con la investigación, durante el 2024 se contabilizaron 4,7 millones de bolivianos en pobreza moderada y 1,6 millones en pobreza extrema, lo que representa un acumulado de 6,3 millones de personas afectadas. Núñez puntualizó que el poder adquisitivo se ha deteriorado debido a la inflación que afecta los ingresos familiares, impidiendo cubrir las necesidades básicas.

Asimismo, el director aclaró que el reporte, presentado a principios de junio de este 2026, no mide las consecuencias de las recientes movilizaciones que paralizaron las rutas del país por más de 50 días. Según su criterio, esta situación provocará un incremento en los indicadores debido a que mucha gente perdió su empleo y se registró la quiebra de diversos negocios comerciales y de servicios.

Para frenar esta tendencia, el economista sugirió aplicar reformas estructurales contra la inflación y facilitar el flujo de divisas extranjeras, considerando la alta dependencia de productos importados. Núñez lamentó que el anterior gobierno haya despilfarrado los recursos del gas, que constituía la principal fuente de dólares, y que se haya dispuesto de los ahorros en dólares de la población, dificultando la estabilización económica.

Finalmente, el analista lamentó el impacto de las protestas convocadas por la COB, la Federación de Campesinos Túpac Katari y los sectores cocaleros evistas, señalando que las zonas rurales sufrieron las peores consecuencias. Núñez concluyó que los bloqueos agravaron la pobreza tanto en el campo como en las ciudades, debido a que los productores no pudieron comercializar sus alimentos, lo que demorará la recuperación financiera de las familias.