
En la ciudad de El Alto, el gobernador Luis Revilla inicia su mandato con indicadores desfavorables, registrando únicamente un 4% de percepción ‘Muy buena’ y un 6% ‘Buena’. Estos datos contrastan con un 62% de desaprobación acumulada entre las categorías ‘Mala’ (30%) y ‘Muy mala’ (32%). Según el analista Gonzalo Mendieta, este panorama se debe al retiro de candidaturas aliadas, aunque destaca que el 28% de opinión ‘Regular’ implica un consentimiento básico para gobernar.
En Santa Cruz, la situación es distinta para Juan Pablo Velasco, quien concentra un 50% de opiniones positivas al sumar las calificaciones ‘Muy buena’ (25%) y ‘Buena’ (25%). El estudio indica que solo un 14% de los encuestados tiene una visión negativa de su gestión inicial, mientras que un 36% la considera ‘Regular’. El analista Gustavo Pedraza señaló que existe una alta expectativa sobre el cumplimiento de promesas, resaltando el compromiso de la autoridad frente a las dificultades venideras.
Para el caso de Cochabamba, Leonardo Loza enfrenta un fuerte rechazo en el área urbana, donde las percepciones negativas alcanzan un 37% de ‘Muy mala’ y un 24% de ‘Mala’. En contrapartida, solo obtiene un 22% de favorabilidad entre ‘Muy buena’ y ‘Buena’. Mendieta sostiene que estos resultados castigan la imagen del gobernador, debido a que su fuerza electoral reside principalmente en el área rural y el trópico, distanciándose de la tendencia política de la capital cochabambina.
