
El expresidente de la CAF, García, desestimó los cuestionamientos contra los préstamos del FMI, subrayando que un convenio con dicha entidad fortalece la confianza de los mercados internacionales y de otros entes financieros. Por su parte, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, ratificó recientemente que la administración estatal gestionará un programa con el FMI para captar divisas, aclarando que la adopción de un tipo de cambio flexible es una decisión soberana y no una imposición externa.
De acuerdo con García, la urgencia de pactar con el organismo multilateral responde a la compleja coyuntura financiera que vive Bolivia. En este sentido, enfatizó que se deben ejecutar medidas urgentes a corto plazo, un proceso que también demandará de consensos políticos internos.
Asimismo, el analista remarcó la importancia de restablecer la credibilidad nacional para captar nuevamente capitales externos. Indicó que el financiamiento externo requiere condiciones que brinden certidumbre a los inversionistas, permitiendo así subsanar los perjuicios económicos derivados de los bloqueos de mayo y junio.
«Bolivia es la nación que ha sufrido la mayor contracción en inversión extranjera directa. Por ello, resulta fundamental contar con reglas de juego claras. Es lamentable que los bloqueos irresponsables hayan mermado el interés externo, pero debemos trabajar para revertir esa situación», concluyó García.
