29 de octubre de 2020

“Hubo golpe” y poner en duda la Covid: las posverdades del MAS

El entonces presidente Evo Morales renunció el pasado 10 de noviembre de 2019
El entonces presidente Evo Morales renunció el pasado 10 de noviembre de 2019

El Movimiento Al Socialismo (MAS) difunde al menos cuatro posverdades, entre las cuales está hasta la que pone en duda  la existencia de la Covid-19, pandemia que azota a Bolivia y al mundo, según analistas consultados.  

El diccionario de la Real Academia Española define que la posverdad es una “distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones”, con el fin de “influir en la opinión pública y en actitudes sociales”.

Las  posverdades identificadas  en el partido azul son: que hubo un golpe contra el entonces presidente Evo Morales, que el coronavirus no existe, que el TSE fijó de forma ilegal la nueva fecha de comicios  y que el MAS no estuvo detrás de la marcha del 28 de julio.  

“Hubo golpe”

El MAS sostiene  que Evo Morales salió del poder a raíz de un golpe de Estado. Esa “lectura” la difunde el partido azul desde la misma dimisión de Morales. 

El exjefe de Estado renunció el 10 de noviembre, la jornada en que el grupo de auditores de la Organización de Estados Americanos (OEA) divulgó su informe preliminar sobre los comicios fallidos del 20 de octubre de 2019. En ese  documento se  concluye: “El equipo auditor no puede validar los resultados de la presente elección, por lo que se recomienda otro proceso electoral”.

A las 16:50 del 10 de noviembre, Morales anunció su dimisión en medio de una ola de renuncias de sus colaboradores y legisladores, y después de que  altos mandos militares y policiales y hasta la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB), le recomendaran dejar el poder para pacificar el país.  

El 11 de noviembre, Morales sostuvo que en Bolivia se inauguraba un “golpe de Estado con represión para causar muertos y heridos”. 

“El MAS se cree el heredero y continuidad exclusiva de las luchas democráticas y porta una cultura política no democrática, que no acepta el disenso, donde las personas que piensan diferente son excluidas…”, sostiene Carlos Hugo Laruta, sociólogo y docente de la UMSA. 
Laruta considera que precisamente esos dos factores hacen que en el MAS se crea que teniendo el derecho de estar en el poder, fueron echados, y que, por tanto, la única forma de hacerlo era a través de un supuesto golpe. 

“Es mentira el coronavirus” 

Otra posverdad identificada es la que puso en duda la Covid-19. Aquello se hizo evidente a raíz de declaraciones de líderes del partido azul, como la diputada Lidia Patty Mullisaca, quien a principios de junio en una sesión legislativa, manifestó: “Es mentira el coronavirus, voy a decir yo, nunca lo (voy a) creer, porque no han dado pues muestras”. 

Las primeras semanas de julio se conoció un audio en el que se escucha a la gobernadora de Cochabamba  Esther Soria, decir: “Yo no tengo miedo morir o vivir, compañeros. Es más, ni siquiera tengo miedo a esa enfermedad, hasta yo también he dudado, ¿será que existe esta enfermedad?, me pregunto… Quisiera ver a un enfermo de Covid-19”. 

“Hay una corriente no sólo dentro del MAS, sino de la clase política tradicional que niega la realidad del mundo y también del país, en este caso esta gran pandemia. Han jugado a ser héroes de un lado y del otro en el afán de poder obtener réditos electorales, y a final estamos en el umbral de declarar al país en desastre nacional de salud”, expresó el doctor en filosofía Alfonso Román.  

“TSE no fija la fecha”

El 23 de julio, el Tribunal Supremo Electoral (TSE), ante la escalada de casos positivos de la Covid-19, postergó los comicios hasta el 18 de octubre. Desde la jefatura de la bancada del MAS en el Senado indicaron que la decisión del TSE “vulnera las atribuciones constitucionales” del Legislativo, mientras que Morales manifestó que la Asamblea Legislativa es el único Órgano del Estado “que puede modificar ese plazo”, y que cualquier “decisión unilateral  es ilegal e inconstitucional”.

No obstante, Salvador Romero, presidente del TSE, indicó que este tiene plena competencia constitucional y legal para fijar la fecha de la elección. “Estamos actuando dentro de nuestras competencias y en el marco de la ley”, aseguró Romero. 

“El gran problema de América Latina y Bolivia es que tiene una clase política obsoleta y eso se puede observar en términos de una lucha fratricida propagandista de un lado y de otro, que no tiene límite… Lo grave de esto es que, ante la caída de esta clase política, con sus debidas excepciones, existe una carencia de Estado”, explicó Román.  

“El pueblo, no el MAS”

Tras la postergación de los comicios, la COB y el denominado Pacto de Unidad llevaron adelante una movilización el 28 de julio, que tuvo su epicentro en la ciudad de El Alto, en busca de que el TSE ratifique que el 6 de septiembre se realizarán las elecciones. 

Con casi nulas medidas de bioseguridad y desafiando a la Covid-19, se llevó a cabo una marcha, que partió de Senkata y llegó hasta el distribuidor de la Ceja. En ese lugar, los dirigentes anunciaron la huelga general indefinida, además de otras medidas que buscan poner en vigencia esta semana. 

Desde las altas esferas del MAS indicaron que la movilización fue impulsada por el pueblo y no por el partido azul ni su candidato Luis Arce ni Morales.

No obstante, la actual dirección de la COB en 2018 proclamó a Morales y hasta buscó que el candidato a la vicepresidencia del partido azul sea un obrero, y el Pacto de Unidad está conformado por organizaciones que son bases del partido azul, como las Bartolinas, los Interculturales y la Csutcb.  Morales tuiteó que “el pueblo” se movilizó “por la vida y la democracia”.  

“El MAS ha organizado una relación muy particular del Estado, de las autoridades electas y nombradas, con la sociedad. Esa relación es de no independencia ni autonomía de la sociedad organizada. La  organización de los sectores populares que están relacionados con el MAS perdió la autonomía, porque ese es el estilo de relación del autoritarismo: hacer  perder a la sociedad civil su autonomía”, expresó el sociólogo Laruta. 

Desde el MAS, Rolando Cuéllar, dirigente de Santa Cruz y candidato a diputado, asegura que no son distorsiones. En el caso del coronavirus, considera que “hubo tergiversación de la derecha”, dado que en esas filas sí creen que la Covid-19 existe. Sobre el fraude, indicó que hubo golpe, porque, entre otras cosas, el informe de auditoría de la OEA “en ninguna parte dice que hubo fraude”. 

En el caso de la marcha en El Alto, Cuéllar expresó que la COB lideró la movilización, que esa entidad siempre se manifestó en toda su historia, tanto para luchar contra Goni y la dictadura de Luis García Meza; sobre el TSE y la nueva fecha  insistió con la postura del MAS. 

Puntos de vista 

Carlos Hugo Laruta, sociólogo: “El MAS se cree el heredero y la continuidad exclusiva de las luchas democráticas”

El MAS se cree el heredero y la continuidad exclusiva de las luchas democráticas bolivianas, ya sea anteriores al 52 y posteriores al 52. Entonces, esta falsa creencia tiene una cierta raíz con su relación preferente con sectores populares.

El MAS porta una cultura política no democrática. Al representar a estos sectores sociales y al creerse el heredero exclusivo de las luchas democráticas porta una cultura política no democrática. Esto quiere decir que es caudillista al extremo, no sólo en relación a Evo Morales, que al final es una especie de síntesis de toda esa cultura autoritaria, cultura política no democrática que tiene el MAS.

Ellos no admiten que hubo un referéndum en febrero de 2016, en el que el dueño del poder, el ciudadano-pueblo, le dijo “no”, y sin embargo insistió y forzó su “victoria” por fraude y finalmente la gente se molestó y terminó sacándolo.

Eso no lo pueden admitir por estas dos razones que menciono: porque el MAS se cree heredero y la continuidad exclusiva de las luchas democráticas y porque tiene una forma de hacer política que no es democrática, es caudillista, autoritaria y abusiva, y por eso inventaron el tema del “golpe”, cuando lo que hubo en realidad es una sucesión constitucional después de todo lo que ocurrió en noviembre.

La señora Jeanine Añez asumió la presidencia por sucesión constitucional, por ausencia y renuncia de autoridades, a quienes, según la Constitución Política del Estado, les correspondía la sucesión constitucional.

Alfonso Román, doctor en filosofía: “Han jugado a ser los héroes de un lado y de otro en el afán de poder obtener réditos electorales”

Hay una corriente no sólo dentro del MAS, sino de la clase política tradicional que niega la realidad del mundo y en este caso también del país. En este caso esta gran pandemia. Han jugado a ser los héroes de un lado y de otro en el afán de poder obtener réditos electorales, y al final estamos en el umbral de declarar al país en desastre nacional de salud para poder acceder a ayuda internacional.

Urge declarar desastre nacional en salud y pedir ayuda a los Estados Unidos e Israel, para que nos cooperen con hospitales militares móviles con camas de terapia intensiva, médicos-científicos que traten y hagan estudios a los infectados y reinfectados de coronavirus, laboratorios con reactivos de alta calidad, generadores de oxígeno medicinal y fármacos de última generación para salvar vidas.

Aprendamos de la llegada del coronavirus para empezar a liberarnos de la esclavitud de un viejo sistema político inescrupuloso, que carece de los conocimientos y saberes, para dar soluciones efectivas a situaciones reversibles, que producen muertes desastrosas.

Propongo aprobar una nueva convocatoria a elecciones, para que la nueva Asamblea Legislativa se transforme en un colegio constituyente, que elabore una nueva constitución que convierta al país en aliado cultural y económico de las grandes potencias occidentales del mundo, para vender nuestra producción a esos mercados y atraer inversiones al nuestro.

Pablo Peralta M.  / La Paz 

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