
Varios usuarios de la terminal aérea alteña reportaron haber tenido que caminar varios kilómetros con maletas en mano debido a que los accesos principales de la urbe se encontraban obstruidos por protestas. «Tuvimos que venir temprano para esperar nuestro vuelo. Hemos llegado caminando», relató uno de los afectados.
Ante el perjuicio, algunos viajeros tuvieron que optar por rutas alternas o contratar servicios de transporte privado para asegurar su arribo a tiempo. «Tuve que buscar rutas alternas. El taxi me cobró 40 bolivianos«, manifestó otro de los pasajeros.
Uno de los puntos críticos de interrupción se localizó en el peaje de la autopista que conecta La Paz con El Alto. En el sector, los manifestantes colocaron piedras, bloques de cemento y otros objetos en los carriles de subida y bajada de esta importante vía de conexión.
Debido a los conflictos y cortes de ruta, la vía aérea se ha convertido prácticamente en la única alternativa de transporte para salir desde la sede de Gobierno hacia el interior del país.
Sin embargo, en horas de la noche, la autopista fue desbloqueada y los vehículos comenzaron a circular con normalidad hacia la terminal aérea.
