9 de diciembre de 2021

Pérdidas: En el Carnaval dejan de danzar Bs 489 millones y 14 sectores están afectados

Bandas, peluqueras, dueños de locales, artesanos, vendedores y otros rubros se verán perjudicados. Desde las regiones se afirma que es necesario preservar la salud y esperan tiempos mejores para afrontar la crisis.

El Gran Poder debía estrenar este año su título de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad que le otorgó la Unesco en 2019.

Leny Chuquimia / La Paz.

Este  año, por la suspensión de sus principales  eventos,  el Carnaval en el país dejará de mover  al menos 489 millones de bolivianos. Las pérdidas económicas afectarán a unos 14 rubros que forman parte de la cadena productiva de esta  época.

    “Las  pérdidas aún no las tenemos porque los días del  Carnaval no han concluido.  Pero todo evento que se cancela ocasiona un daño  por el cero impacto  positivo en la economía. Además, está involucrada toda una cadena que incluye  hoteles, artesanos, músicos, restaurantes, empleados temporales, etc. No hay culpables, es una pandemia”, dijo la presidenta del Colegio Nacional de Profesionales  en Turismo (Conaltur) Bolivia, Marisol Echalar de Cuéllar.

La cifra expuesta corresponde al movimiento económico reportado por alcaldías, gobernaciones y el Ministerio de Culturas en años pasados, durante el  Carnaval de Oruro, el Corso de Corsos, el Carnaval Tarijeño y la fiesta grande de las comparsas de Santa Cruz. Aunque en  La Paz, el Jisk’a Anata y la entrada de chutas y pepinos son   parte de los eventos importantes, no hay  un estimado de los recursos que generan.

Si bien para este año   las entradas de gran magnitud fueron restringidas, el resto de las actividades continúan. Las k’oas y ch’allas familiares,  en el área urbana  o rural, no están prohibidas.   

“El Martes de Ch’alla, como se le dice en las ciudades, tiene sus propios usos y costumbres dentro  las comunidades. No puedo ir en contra de eso,  debo proteger lo que debo promocionar”, manifestó la ministra de Culturas, Sabina Orellana. 

Pidió a la población tener mesura en estos días y cumplir con las medidas de bioseguridad para evitar un rebrote. “Primero está la vida, luego disfrutaremos y bailaremos con nuestras danzas”, sostuvo la autoridad.

489 millones de bolivianos

 El Carnaval de Oruro es el más grande del país. Solo la entrada de peregrinación hacia el altar de la  Virgen del Socavón mueve -según datos del Ministerio de Cultura y  la Universidad Técnica de Oruro- 245 millones  de bolivianos. 

   “Hay una afectación económica grande por la suspensión del Carnaval. Pero toda la cadena que intervine ha comprendido   que primero está la salud. Por eso pedimos  un apoyo”, dijo  el alcalde de Oruro, David Choque.

 Según datos de la Unidad de Culturas de la Gobernación de Cochabamba,  el Corso de Corsos genera alrededor de 15 millones de dólares, lo que equivale a  104,4 millones de bolivianos.

  El jefe de esta instancia, Uvaldo Romero, señaló que al cifra no cubre el resto de las actividades como  comadres y compadres. Ambas celebraciones mueven -de acuerdo al funcionario- entre  cinco millones y 10  millones de dólares.

Con el objetivo de evitar una pérdida total y  reactivar la economía del sector turístico, la Gobernación lanzó el “Misk’i Carnaval Bioseguro Virtual 2021”.  “Con esta actividad queremos dar un alivio al sector turístico que ha sido muy golpeado por la pandemia”, sostuvo Romero.

Datos presentados por el Ministerio de Culturas sobre el Carnaval 2020 señalan que la fiesta grande de Santa Cruz -en la que participan más de 200 comparsas- movió 10 millones de dólares. La cifra  equivale a unos 69,6 millones de bolivianos en contratos con músicos, confección de trajes de fantasía, carrozas, etc.

La Alcaldía de Tarija calculó que en la gestión 2020, cuando la región comenzaba a posicionarse  como  uno de los destinos favoritos, el Carnaval  generó al rededor  de 70 millones de bolivianos, solo en  sus fiestas principales.

Cadena de al menos 14 rubros

Los organizadores del Carnaval enumeran  al menos 14 rubros afectados por la suspensión del Carnaval;  artesanos (bordadores, trajes de fantasía y  mascareros), zapateros, joyeros, músicos (bandas y grupos folklóricos y tropicales), dueños de locales, gastronómicos, vendedores de  bebidas, vivanderas, comerciantes minoristas, alquileres  de graderías, operadoras turísticas, hoteles, peluquerías y  tiendas de cotillones.    

 Según el alcalde de Oruro, solo en la ciudad de  Pagador son 5.000 los músicos que  quedaron sin trabajo. Esta afectación no es solo por los días de Carnaval, sino por los seis meses previos de los preparativos.

“Es una cadena en la que intervienen muchos actores, sabemos de la naturaleza multiplicadora de empleos. Solo en la entrada de chutas, en Tentación, hay más de 10.000 bailarines y cada uno invierte en trajes, joyas, peluqueras, comida  y fiestas. A eso se suman los espectadores que ocupan graderías y consumen bebidas y alimentos”, dijo el presidente de la Asociación de Comparsas del Carnaval Paceño, Ramiro Lazo.     

Indicó que si bien no se tiene cifras del Carnaval Paceño, la crisis  se siente en los talleres vacíos.    

  “Esta festividad está  en la categoría uno, denominado como atractivo turístico. Es una actividad programada que  si bien este año fue suspendida, al siguiente  volveremos a tenerlo y nos recuperaremos”, dijo Echalar. 

 
Turismo interno y bioseguro como respuesta a la crisis

 Mientras el brillo de las lentejuelas y bordados se guardan hasta nuevo aviso, las operadoras turísticas   tratan de ver la forma de salir a flote en medio de  una crisis que empezó mucho antes de la pandemia y que tocó fondo durante la misma.

“Si bien hay una afectación,   también se ha creado un espacio de oportunidades.  Los trabajadores en turismo por naturaleza somos innovadores y esta situación nos obligó a avanzar en lo tecnológico, a reinventarnos  e impulsar  nuevos emprendimientos  que veíamos  muy a futuro,  pero  ahora los estamos realizando”, manifestó la presidenta de Conaltur Bolivia, Marisol Echalar de Cuéllar.


El Corso  de Corsos es llamativo por la participación de los conscriptos.
Foto: APG

 Indicó que el sector espera que  estas fechas no sean una pérdida completa con cero movimiento  económico. Advirtió que hay expectativa  por un interés especial que se despertó en  la ciudadanía para recrearse -durante los días de Carnaval- en destinos  alejados  de las ciudades y que sean seguros. 

“Están buscando nuevos espacios  para visitar. También hemos visto que se están abriendo posibilidades de entretenimiento   en las regiones donde teníamos las principales actividades, como la  transmisión de eventos”, manifestó Echalar.

 Como parte de sus estrategias, las operadoras y agencias  pusieron nuevos paquetes turísticos a disposición de los viajeros nacionales. Se tomó en cuenta sitios que cumplan los protocolos de bioseguridad, tengan cupos limitados y que ofrezcan la posibilidad de vivir un Carnaval diferente y seguro.

  “Ya el año pasado la cantidad de visitantes fue bajo, pero cubrió las expectativas. Este año habrá pérdidas, pero  esperamos que   haya un apoyo al turismo interno para compensar las perdidas”, dijo la  presidenta del Colegio de Profesionales en Turismo de Oruro, María Veizaga. 

 Echalar añadió que la  cuarentena enseñó al rubro  a pensar las estrategias con mayor rapidez, a ser mejores planificadores y gestores. Además se visibilizó   la necesidad  de trabajar, de forma urgente, en datos estadísticos y en la  investigación del rubro. 

“No hay datos claros y estos son muy importantes para tomar de decisiones”, afirmó.

 Bolivia: creatividad que genera empleos

“Es difícil saber cuántos empleos genera el Carnaval. Es una fiesta en la que intervienen varios rubros en  una cadena productiva extensa que genera miles de empleos fijos y eventuales”, manifestó el presidente de la Asociación de Comparsas del Carnaval Paceño, Ramiro Lazo. 


Festejo  de Compadres en el Legislativo hace dos jueves.
Foto:APG

Este tipo de  empleos son parte de lo que hoy se conoce como  economía creativa o economía naranja. Un concepto que va implantándose en el país  en los últimos años.  

En 2018 el Centro Boliviano de Estudios Económicos (Cebec) de Cainco y la agencia Santa Cruz Innova en Bolivia realizaron un estudio para medir el aporte de este rubro  al producto interno bruto (PIB).

La medición se hizo con  datos de la Encuesta de Hogares que realizó el INE en 2017. Los resultados revelaron que la economía creativa -ese año- generó en ventas unos  3.936 millones de bolivianos, lo que  representa 2,27% del consumo del país y  1,52% del PIB.

 Los subsectores con mayores niveles de ventas fueron: el cine con 2.102 millones de bolivianos, las fiestas patronales con 823 millones, la lectura de libros con 639 millones  y el Carnaval con 205 millones.

Uno de los factores claves para el consumo es la tradición, lo que hace  que en Bolivia las  fiestas patronales y el Carnaval ocupen los primeros sitiales en este factor. Ese año, al rededor de   629 mil personas asistieron a las fiestas del  Carnaval.

Músicos  El representante de las Comparsas del Carnaval Paceño, Ramiro Lazo, estimó que sólo en la entrada de  chutas se contratan 50 bandas,  cada una con unos 40 músicos; 50 orquestas  con un mínimo  de 12 integrantes y 50 grupos folklóricos con ocho miembros. Es decir que al menos 3.000 interpretes y sus familias se quedaron sin ingresos .

Corso Fraternos, artesanos y pequeños productores, señalan que la suspensión del Corso de Corsos en Cochabamba provocará una perdida  millonaria y temen que a futuro se pierda la magnitud de  esta entrada. Según la Gobernación, la suspensión del turismo en 2020 causó una afectación   económica de 200 millones de bolivianos a Cochabamba.

Hoteles  Desde la declaratoria de emergencia sanitaria el sector hotelero se vio seriamente perjudicado. La cuarentena rígida  los obligó a cerrar sus puertas. Se calcula   que en Oruro, tras el fin del confinamiento, solo alrededor del 60% de los establecimientos de hospedaje logró reabrir sus puertas con la  esperanza  en el Carnaval.

Virtual Debido a la afectación de la segunda ola de contagios en la sede de Gobierno,  las actividades  del Carnaval Paceño migraron al escenario virtual. Aunque el Jisk’a Anata y las entradas de pepinos y  chutas  son parte de los eventos más esperados, la mayor fiesta folklórica de la urbe  es  Gran Poder. Esta  última  ya fue suspendida en 2020.

Mina En potosí el Carnaval Minero, que empezaba a cobrar fuerza en los últimos años, será difundido por las redes sociales. El festejo se realiza en   devoción al Tata Q’aqcha y la Virgen de la Candelaria. Los mineros realizan ofrendas y rituales en interior mina para luego bajar del Cerro Rico en medio de bailes y el sonido de sus martillos y barrenos.

Rural Si bien Sucre decidió suspender su Carnaval, en Chuquisaca varios municipios rurales optaron por  llevar a cabo sus actividades  debido a que estas celebraciones generan un ingreso económico para la región. Uno de los aspectos que permanece en análisis es la realización de la fiesta del Pujllay que   se suspendió en 2020.

Vuelos Las aerolíneas Amaszonas y Ecojet   indicaron -según un reporte de  Los Tiempos- que en enero el transporte de pasajeros disminuyó en 50%. Se proyecta una caída aún mayor en febrero, debido a la cancelación de las actividades enmarcadas en el Carnaval. Cabe recordar que esta era considerada la época alta de viajes. 

Paseos Tarija decidió  suspender las actividades masivas y presenciales de su Carnaval, incluidos  los festejos de Compadres y Comadres, que -año tras año- son  los más esperados y replicados  en otras regiones  del país. Aún con la restricción  los paquetes turísticos para fomentar el movimiento interno de viajeros van en aumento.

Empleos   Las organizaciones que participan de la festividad estiman que el Carnaval cruceño genera alrededor de 20.000 empleos temporales en  gastronomía, grupos musicales, cotillonería, confección de trajes, etc. Con la prohibición  de una celebración presencial la oportunidad de empleo se vera reducida.

Feicobol Es un software hecho en Bolivia, tiene la finalidad   de llevar a cabo   ferias y eventos virtuales.  Durante estos días, dicha   herramienta   fortalecerá el e-business de las empresas, promoverá la compra–venta y difundirá la oferta de productos y servicios de diferentes rubros. La cultura es parte importante de la plataforma.

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